miércoles, 28 de septiembre de 2016

martes, 27 de septiembre de 2016

5 Canciones 5: el sello Dawn


Hotel Room
Prelude
Claramente influenciados por Neil Young (en la edición US de este disco aparecía una versión de "After the Gold Rush") CS&N y el folk de la costa oeste, los Prelude podrían entrar en la bolsa de grupos como Eggs Over Easy o los magníficos Help Yourself pero tienen el indeleble toque inglés que los diferencia y caracteriza. "Hotel Room" ostenta envidiables armonías vocales, entre otras virtudes.

Aparece originalmente en: Dutch Courage (1974)

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White Eyes
Fruupp
¿Que hubiera pasado si los Fruupp hubieran sido ingleses o alemanes en vez de Irlanda del Norte? A lo mejor hoy en día estaríamos hablando de ellos como si fueran la gran banda perdida al mejor estilo Can, Amon Düül II o Cressida. A nivel merecimientos están por encima de grupos muchísimos más famosos de rock progresivo / sinfónico; tienen millones de ideas interesantes, arreglos raros e inesperados y cuatro discos de estudio de un nivel parejísimo. Los cuatro aparecidos en el sello Dawn, por cierto.

Aparece originalmente en: Seven Secrets (1974)


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Hall of Bright Carvings
Titus Groan
El nombre de la banda viene de la novela fantástica de Mervyn Peake, que algunos dicen que es mejor que El Señor de los Anillos. Tienen un sólo disco de estudio y es uno de esos "tapados" que vale la pena buscar. Folk inglés malvado, diabólico por momentos. "Hall of Bright Carvings" es la suite épica infaltable en donde la banda muestra lo que sabe. Son un poco más de diez minutos en donde pasa de todo. Imperdible.

Aparece originalmente en: Titus Groan (1970)


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The Seller of Stars
Donovan
Sin dudas el artista más famoso y recordado del sello, el gran Donovan Leitch editó dos discos a través de Dawn; Open Road y éste, HMS Donovan, un disco doble para niños, muy ambicioso, casi completamente acústico, con letras de W. B. Yeats y Lewis Carroll (entre otros) y varias de su autoría. El disco fue un fracaso rotundo y hoy en día es uno de los discos más caros y difíciles de conseguir de toda su discografía. Vale la pena como cuadro aunque sea con unas ilustraciones increíbles en interior y exterior de la lujosa portada tipo gatefold en que venía envuelto el original.

Aparece originalmente en: HMS Donovan (1971)


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I Would Be Confesed
David McWilliams
McWilliams siempre será recordado en realidad por "The Days of Pearly Spencer", versionada por Marc Almond, The Avengers y hasta Ana Belén pero en Lord Offaly esta esta pequeña maravilla de cinco minutos y fracción, una interesante mezcla entre lo mejor de Dylan, misticismo celta y el primer Elton John, con una letra contemplativa y llena de ambigüedad culposa. Por si fuera poco tiene una coda de piano hermosa.

Aparece originalmente en: Lord Offaly (1972)


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jueves, 22 de septiembre de 2016

The Jazz Butcher - Cult of the Basement


A veces se podrían invertir un poco los roles o cuestionar los parámetros. ¿Qué es una gran banda? ¿Foreigner? ¿Styx? Esta es una gran banda, The Jazz Butcher, años y años peleando en el anonimato total, sin un mango, cargando equipos, auto-financiando las grabaciones, soportando burlas de colegas que de repente firman el contrato millonario eternamente esquivo. Pero estas son las bandas que no tienen nada que perder, que no tienen que responder a expectativas y suelen ser las que más satisfacción generan a la hora de ir a digerir cuarenta minutos de música no oída previamente.

Fueron, son y serán el vehículo para satisfacer los caprichos de Pat Fish, un tipo tan idiosincrático como Robyn Hitchcock, Mark E. Smith de The Fall, Martin Newell o cualquiera de los excéntricos británicos que se te vengan a la mente. Uno de esos tipos que desafían a muerte las etiquetas y clasificaciones, sobre todo porque para ellos ese tipo de cosas son minucias, no existen. Cult of the Basement es uno de los discos más interesantes de The Jazz Butcher (el mejor nombre para una banda de los últimos treinta años) por varios motivos; tiene sentido del humor pero tiene momentos de depresión post Valium muy dolorosos, tiene guitarras y rockea pero sabe irse al sobre con baladas apacibles, está muy bien grabado y mejor producido y es uno de los discos más variados desde el punto de vista estrictamente musical.
Empieza de manera un tanto engañosa con un instrumental (“The Basement”) pintoresco que tiene poco que ver con lo que se viene pero logra captar la atención e inmediatamente es seguido por uno de los grandes temas de Fish; “She’s On Drugs”, ironía, melodía, gancho, más ironía… uno de esos temas que deberían haber sido hits en un mundo un poco menos pedorro que el que en realidad habitamos. A partir de ahí el disco muestra sus verdaderas intenciones con temas valientes y descarnados como “The Onion Field” y “Pineapple Tuesday” pero en ningún momento deja que la parte lírica desvíe la atención de lo que pasa musicalmente, en realidad hay una alianza muy bien hecha. Después está “Mr. Odd”, una canción pop enorme desde donde se la mire, los coqueteos shoegaze de “My Zeppelin” e incluso la intro flamenca de “Turtle Bait” ya casi al final.

Un cantante que desciende directamente de Bowie y que a veces recuerda de manera sorprendente a Luca, con una inteligencia que se demuestra en cada una de las decisiones del disco y una colección de canciones que se pueden relacionar con cosas existentes pero que no tienen mucho que ver con nada. ¿Qué más querés?





Escuchar online en YouTube o Spotify.





Chequear también:
The Jazz Butcher - A Scandal In Bohemia
The Jazz Butcher - Big Planet Scary Planet
The Jazz Butcher Conspiracy - Waiting for the Love Bus

martes, 20 de septiembre de 2016

Video de la Semana - Chainsaw Kittens - Pop Heiress Dies



Redd Kross + Cheap Trick + Jellyfish = Chainsaw Kittens.





viernes, 16 de septiembre de 2016

martes, 13 de septiembre de 2016

Paul Roland - Bates Motel


¿Vendría a ser un clásico ejemplo de niño eterno atrapado en el cuerpo de un adulto? ¿Un Peter Pan moderno? Por un lado sí y por otro no tanto. Hijo de escritores, Paul Roland creció estimulado y desde muy chico ya se apasionaba con las historias inmortales de piratas, degollados, hechizados y malditos varios. Sus discos como solista hacen referencia a la literatura que uno consume de niño y pre-adolescente; Dr. Jeckyll y Mr. Hyde de Stevenson, Sandokan, el ocultismo… todo lo que a uno deja de interesarle cuando aparearse pasa a ser prioridad. De todas manera uno se acuerda el resto de su vida con mucho cariño de todas esas cosas que te ponían los pelos de punta y te hacían agarrar un libro sin poder dejarlo hasta el final.

Ahí está la parte adulta de Paul Roland; es muy difícil hacer lo que él logra sin -aparentemente- el menor esfuerzo. Logra transportarnos a una suerte de nebulosa fantasmagórica sin edad, a un mundo que ya no existe y que poco tiene que ver con el de hoy, a una zona de confort relativamente incómoda en donde nos sentimos a gusto pero sentimos que en cualquier momento se puede venir abajo el castillo de naipes. ¿Cómo lo logra? Con un puñado de referencias literarias bien elegidas, sin pecar de intelectualoide pagado de sí mismo y haciendo uso de un puñado de recursos musicales hábilmente seleccionados. El tipo está muy lejos de ser un gran cantante pero lo que no le dio la naturaleza lo suple con un tono de voz amenazador, una expresividad e histrionismo admirables, una personalidad avasallante. La música varía en cada disco (el tipo es asombrosamente prolífico) pero no se aparta demasiado de lo que ya era en sus primeros LP de estudio, de aquellas joyas del rock británico excéntrico como Danse Macabre o A Cabinet of Curiosities, lo que podría llamarse ‘su período clásico’. Sería algo así como una mezcla entre Syd Barrett sin acordes pifiados con el Robyn Hitchcock más psicodélico, a eso le tenemos que sumar el punk menos panfletario de bandas como The Adverts o X-Ray Spex y de ahí se obtiene la alquimia musical de Mr. Roland.

Bates Motel es un disco relativamente actual que lo muestra en excelente forma, saludando a Alfred Hitchcock y Psicosis desde el título, apelando a lo que ya sabe pero llevándolo todo a un extremo más depurado, al borde de la caricatura pero sin cruzar jamás la frontera del ridículo. Empieza rockeando (de manera no muy convincente hay que decirlo) pero la cosa recién toma color de la mano de “Kali” y a partir de ahí nos enfrentamos al kaleidoscópico Paul Roland en uno de sus mejores momentos musicales. Dejemos que la música hable por sí misma de ahora en más…




Escuchar en Spotify o en YouTube.




Chequear también:

Paul Roland - Duel
Paul Roland - Gargoyles
Paul Roland - Pavane

jueves, 8 de septiembre de 2016

The Fleshtones - Destination Greenpoint


Si algún día hago una fiesta masiva me gustaría que toquen los Fleshtones, la banda ideal para una fiesta de gente a la que le gusta el rock. Son la definición perfecta del rock fiestero, garagero y ruidoso. ¿Cómo hacen para seguir haciendo más o menos lo mismo desde que empezaron sin quedar rídiculos? Ese es más o menos el misterio y la mayor virtud de los comandados por Peter Zaremba.

Esta joya es ideal para definirlos; tres acordes (los mismos de siempre, claro), velocidad, desparpajo, voz medio podrida y a los gritos y no mucho más que eso. No le sobra ni le falta nada y tiene todo lo que hace falta para quedar ahí, en tu mente, para siempre.







Escuchalo en YouTube.




Encontrala originalmente en:
Tienen más de veinte discos y todos tienen al menos cuatro o cinco hits-que-nunca-fueron-ni-serán pero Do You Swing? tiene al menos diez de esos. Mucho gancho, mucha energía, buen sonido, grandes canciones y hasta un cover de Led Zeppelin aullado a lo bestia por el guitarrista Keith Streng.
Do You Swing? (2003)





lunes, 5 de septiembre de 2016

Willie Nelson - Teatro


¿Cuántos productores hay en el mundo que puedan ser reconocidos casi de manera inmediata? ¿Cuatro, cinco… diez como una barbaridad? Nadie puede saberlo en realidad pero sí que es difícil lograrlo y Daniel Lanois lo consigue prácticamente cada vez que lo intenta. El tipo había sido el productor de varios de los discos históricos de U2 cuando Dylan lo llamó para su disco “regreso de las tinieblas”, el gran Oh Mercy, que aparece documentado con las palabras de Mr. Zimmerman en su inmortal autobigrafía Chronicles, Vol. 1. Parece que Lanois le había encontrado un sonido interesante a una música más bien tradicional y su teléfono empezó a sonar sin descanso. Lo llamó Emmylou Harris para el magnífico Wrecking Ball y Willie Nelson para Teatro, su disco de estudio número dieciséis millones. Y la alianza funcióno. Muy bien.
De Willie Nelson (por si alguien lo está leyendo en otra galaxia) se puede decir que inventó lo que se conoce como Outlaw Country; una música de raíces pero hecha desde el alma, a una buena distancia de la maquinaria destructora de personalidad que solía salir -y sale- de Nashville. Grabó una millonada de discos, todavía sigue activo y sin el menor atisbo de desgaste, tiene más de ochenta y vio caer a muchos colegas y amigos sin que se le mueva un pelo. Activo militante en post de la legalización de la marihuana (aquel viejo mito del porro en la Casa Blanca) e incansable buscador musical, como Elton John, alguien que no deja de escuchar las novedades y siempre está atento a los cambios de panorama.

Teatro funciona maravillosamente bien como LP y eso se debe por un lado a la producción característica de Lanois, al puñado de canciones nuevas que tenía Nelson guardadas para la ocasión, las viejas que decidió reflotar y la lista de invitados que se mantienen más bien al margen permitiendo que brille quien en realidad tiene que hacerlo. Escuchar la rumba “I Never Cared for You”, después de la ultra desértica apertura instrumental a cargo de “Ou Es-Tu, Mon Amour?”, es escuchar un tipo que sabe perfectamente lo que quiere, que genera una atmósfera a la hora de grabar y que, sin arriesgar del todo, sabe cómo estar inquieto dentro de lo que ya inventó allá lejos y hace tiempo. Así desfilan perlas como “Everywhere I Go” que haría derretir de envidia a los mismísimos Calexico o la apropiación que hace de “The Maker”, de la pluma de Lanois.
Cómo hace Willie Nelson para seguir sonando relevante es uno de los grandes misterios de la música popular moderna. Nosotros, mientras tanto, podemos disfrutarlo sin hacer tantas preguntas.




Escuchar entero en YouTube o en Spotify.




Chequear también:
Willie Nelson - Across the Borderline
Kimmie Rhodes & Willie Nelson - Picture In a Frame
Willie Nelson - Phases and Stages

jueves, 1 de septiembre de 2016

Video de la Semana: Havana 3 AM - Reach the Rock



El ex-bajista de The Clash... ¿hace un disco cada veinte años?.





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