jueves, 28 de julio de 2016

Disco del Mes: Paul Roland - Re-Animator


Paul Roland
Re-Animator
2007










Black Widow










lunes, 25 de julio de 2016

El Polen - Fuera de la ciudad


Si hay que mandarle a los vecinos de otra galaxia un tema que represente a América del Sur, no estaría nada mal mandarles “El hijo del Sol” de los peruanos El Polen. Son casi quince minutos de una música con mil años de respaldo histórico, esta podría haber sido tranquilamente la música que se tocaba a lo largo y ancho del imperio Inca antes de la nefasta llegada de los españoles y su correspondiente masacre socio cultural. Por lo visto -y oído- no pudieron arrasar con todo, esta era una cultura demasiado fuerte y arraigada, en pleno siglo veinte, el legado cultural incaico está prácticamente intacto en los surcos de este segundo LP de estudio.

Los hermanos Juan Luis y Raúl Pereira habían tenido una de las bandas pioneras del rock peruano, Los Shain’s, pero a principios de la década del setenta ya estaban muy lejos de los mohines beatlescos y la imitación / traducción de lo que venían de los países anglosajones. Vivían en comunidad, tenían un verdadero basamento filosófico y se podría decir que eran el equivalente peruano a bandas como Los Jaivas en Chile o Arco Iris en Argentina.

Cualquiera que se vea enfrentado a los surcos de Fuera de la ciudad podrá ver que, a diferencia de los grupos anteriormente mencionados, en el caso de El Polen la fusión con rock es menos acentuada y más difícil de rastrear, casi no hay instrumentos eléctricos y la zambullida en el folclore del altiplano es todavía mas acentuada y radical. Pero también es claro que el hipismo, la rebeldía, los hongos y su parte cósmica y la actitud rock están, ahí, latiendo en el fondo e imposible de disimular. Pero esta es música trascendente, es muy posible que no se hayan planteado decisiones artísticas y se hayan dejado llevar por lo que el corazón les dictaba. Otra vez, a diferencia de varios grupos de raigambre autóctona, acá todo parece más espontáneo, menos craneado, menos intelectualizado y eso no hace más que sumarle al conjunto. Escuchar “Concordancia” y no situarse mentalmente en una fiesta en el Machu Picchu es casi imposible, con bebidas espirituosas, un shaman, alguna plantita extraña, una especie de diversión que va de la mano con cierta espiritualidad pagana.

Si estás esperando una música que te sorprenda, que te saque de tu zona de confort, de escuchar infinitas variantes de lo que ya sabes que te gusta y te deje en la parada que tenías planeada, Fuera de la ciudad, el segundo LP de El Polen, es para vos.




Escuchar entero en YouTube.




Chequear también:

Ricardo Vilca - La magia de mi raza
Victor Jara - Pongo en tus manos abiertas
Sombrero - idem


martes, 19 de julio de 2016

5 Canciones 5: Madness


My Girl

Cuesta creer que la banda ya tenía todo para ganar tan temprano. En uno de los primeros singles que sacaron estaba todo; la onda medio ska pero con un talento impresionante para las melodías y los ganchos pop. Si a eso le sumás una observación social microscópica en la mejor tradicion Ray Davies tenés a Madness en su mejor estado. El solo de piano después del segundo estribillo también deja claro que había músicos y que eran bastante más que una "banda en joda".

Aparece originalmente en:
My Girl / Stepping Into the Line [single de 7''] (1979)

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Crying Shame

En la cara B de uno de los temas más famosos y celebrados de Madness aparecía "Crying Shame" que es un tema clásico de la primer etapa de los ingleses. Tiene un solo de guitarra medio calipso, al mejor estilo Harry Belafonte, otra de las tantes influencias incorporadas de manera sutil. Vendría a ser una sacada de sombrero sin llegar a ser nunca una chupada de medias.

Aparece originalmente en: Embarrassment / Crying Shame
[single de 7''] (1980)

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Our House

Para muchos The Rise and Fall es el mejor disco de Madness y la afirmación tiene su lógica. Ya desde el título hay un guiño evidente a la obra conceptual de los Kinks (Arthur or the Rise and Fall...) y se puede decir que este es el disco que actualiza esa obra maestra para la década de los yuppies y el individualismo, afinando la pluma para volverse verdaderos sociólogos, sin dejar de lado uno de los rasgos fundamentales; el sentido del humor.

Aparece originalmente en: Our House / Walking with Mr. Wheeze [single de 7''] (1982)


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I Pronounce You

Incluída dentro del que quizás sea el disco menos querido de todos los que han hecho, en la infaltable "etapa tormentosa" de la banda, con cambios de formación, peleas, drogas... lo de siempre. Pero "I Pronounce You" es un momento de alivio, una brisa de pop perfecto, con un estribillo que bien podría ser de los mejores XTC, de la epoca de Skylarking o el gran English Settlement. Nunca un disco de Madness va a ser malo del todo, por más que se esfuercen.

Aparece originalmente en:
I Pronounce You / 4BF / Patience / 11th Hour [EP] (1988)


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Dust Devil

Fines de la década del 00's (¿cómo hay que decirle a esa década?) la banda estaba en una especie de nebulosa, casi en la categoría de banda que vive de tocar sus viejos hits en pubs de mala muerte, cuando reaparecen con todo con el disco conceptual The Liberty of Norton Folgate. Éxito de críticas, buenas ventas y resurrección al estilo de los documentales de VH1. "Dust Devil" fué uno de los simples del disco, con el sonido bien clásico de Madness, reflotado y revisitado.

Aparece originalmente en: 
[single de 7''] (2009)


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domingo, 17 de julio de 2016

Gentle Giant - In a Glass House


“No critiques lo que no podés entender”
Bob Dylan, 1964



Si todos no guiásemos por este precepto que suena casi como una sentencia no habría que defender a un grupo como Gentle Giant hoy en día, bien inmersos en siglo veintiuno. Pero como la inmensa mayoría de los periodistas y formadores de opinión que tienen que ver con el rock se guían por una especie de manual al que hay que responder como si de leyes se tratase, la mayoría de los oyentes y aficionados a la música sufre las consecuencias de los estereotipos y las generalizaciones adolescentes.

Una máxima casi incuestionable para los hijos de la generación Pitchfork es que el rock progresivo / sinfónico es rídiculo, inválido, risible y el millar de adjetivos descalificadores que se te puedan llegar a ocurrir. Claro, eso conviene a los reyes en el arte de elevar cualquier bandita de mierda a la categoría de semidioses. Deidades que serán guillotinadas tan pronto aparezcan otros chicos que salgan bien en las fotos. Y si la cosa viene con rap mejor todavía.

Hacer lo que hace Gentle Giant requiere de mucho. Mucho esfuerzo, habilidad, creatividad, vuelo mental, técnica, locura… es música que tiene muchos méritos, es entendible que pueda ser ridiculizada pero acá va una teoría; es pura envidia. Incluso desde el punto del oyente requiere de no poco esfuerzo y concentración, hay que meterse en un mundo, hay que dejarse llevar, la satisfacción no va a ser inmediata, el enorme cáncer del entretenimiento en días de 'no sé lo que quiero, pero lo quiero ya'. In a Glass House es distinto también a otros discos de Gentle Giant, no tiene que ver ni con Octopus (para muchos la obra maestra de los hermanos Shulman) ni con otros discos de rock progresivo / sinfónico de la primera mitad de la década del setenta. “Way of Life” que podría ser un tema del mejor Yes, está perfectamente integrado al concepto sonoro del disco y, a pesar de que puede ser escuchado y disfrutado aparte, es dentro de la totalidad cuando mejor se lo aprecia. Puede hacerle honor al título a la hora de describir la música (traducido sería “en una casa de vidrio"), todo es frágil, hay que andar en puntas de pie para no romper nada y prestar mucha atención a los detalles porque esto no lo vas a volver a ver con frecuencia. Es lo que parece decir “The Runaway”, el primer tema del disco y el que establece las pautas de lo que va a pasar de ahí en más.

Ya está, la defensa está hecha. Escuchando un monstruo imposible de comparar -la gente suele desesperarse cuando no puede comparar con lo que ya conoce- como In a Glass House es lógico decir que los Sex Pistols fueron una revolución. Conservadora, pero revolución al fin.




Escuchalo entero en YouTube o en Spotify.




Chequear también:
Gentle Giant - Acquiring the Taste
King Crimson - Larks' Tongues In Aspic
Emerson, Lake & Palmer - Tarkus

jueves, 14 de julio de 2016

Video de la Semana: The Celibate Rifles - Tick Tock



Un no video de los Celibate Rifles (hay que saltear la introducción pedorra).





lunes, 11 de julio de 2016

David Bowie - Ashes to Ashes


A esta obra maestra la conocí en la época en que todavía se usaba bajarse temas sueltos en vez de discos completos y, la verdad, no lo podía creer.

Uno de los temas enormes de Bowie tanto desde el punto de vista musical como desde el estrictamente lírico, desde el principio con el bajo ese medio pedorro pero que en la canción queda diez mil puntos, la estrofa, el cambio que hace antes de ir a parar al estribillo, el puente y, finalmente el esperadísimo estribillo, ese que te eleva a diez mil metros sobre el nivel del mar.

Por supuesto que el estribillo no "resuelve" de manera convencional y este es el gran chiste de Bowie para mi gusto, sus grandes canciones son pop, pop perfecto, sofisticado, pero van a parar a lugares que nosotros, los mortales jamás podríamos imaginar. Pero sí que lo disfrutamos... y mucho.







Escuchalo en YouTube.




Encontrala originalmente en:
Aparece en un disco clave en la carrera del Duque Blanco, justo antes de otro cambio de piel, antes del yuppie de Let's Dance y el descenso de Tonight y Never Let Me Down. Para algunos extremistas el último disco relevante que hizo. Eso podría tener sentido si no hubieran existido los dos últimos -enormes- discos de estudio que hizo antes de partir hacia la inmortalidad absoluta.
Scary Monsters (And Super Creeps) [1980]





lunes, 4 de julio de 2016

Neil Young - Silver & Gold


El rey de los golpes bruscos de timón, un tipo que siempre hace lo que no se espera de él, aunque se podría decir que a esta altura, eso mismo que siempre lo caracterizó ya se volvió previsible, pero esa es otra discusión que dejaremos para otro momento. Nadie en su sano juicio puede discutir que hace lo que se le viene en gana y que, con todos sus méritos al día de la fecha, no se le puede ir con reproches. Lo tomás o lo dejás, así de simple.

Silver & Gold, el primer disco de este milenio, se inscribe en la categoría “disco folkie acústico” al estilo de Comes a Time, Harvest Moon o el criticado -un poco injustamente- Old Ways. En su momento recibió críticas más bien adversas, incluso en una era en que no son muchos los que se animan a hacer comentarios negativos sobre un artista de su estatura, sobre todo en los medios “oficiales”, que todos sabemos cuáles son. Los palos venían por el lado de que las canciones no estaban a la altura del inmenso legado de Neil Young, que no “rockeaba” lo suficiente, que la instrumentación era demasiado simplona y que las letras eran pedestres y hablaban de una idea de felicidad doméstica, algo que suele irritar a ciertos escribas de nariz parada. Como suele suceder, lo que a muchos molesta para otros son grandes virtudes y en esta última postura estamos, por supuesto. Hay que ser valiente para hacer un disco como Silver & Gold, carente de cualquier tipo de pretensión artística, de concepto grandilocuente o ínfulas de innovación. Hay que bancársela para hacer una letra como “Good to See You” o “Daddy Went Walkin’”, en donde la idea es festejar esos pequeños momentos que tiene la vida y que suelen pasar desapercibidos. En “Buffalo Springfield Again” canta que añora juntarse a tocar con sus viejos compañeros de andazas de la década del sesenta y, a pesar de que en realidad fue el propio Neil quien boicoteó más de un intento de reunión, uno no puede menos que creerle cuando la música es un delicia auditiva y crea una verdadera atmósfera de calidez y arropamiento. Eso es lo que consigue este disco y lo hace sin el menor esfuerzo, algo que hemos visto fracasar irremediablemente en manos de otros artistas. Encima tiene grandes joyas como “Distant Camera”, el enorme “Razor Love”, el tema que da título, la extremadamente dulce (aunque jamás empalagosa) “Horseshoe Man”, una balada de piano preciosa o el encargado del cierre; “Without Rings”.

Silver & Gold salió un poco después del malogrado disco reunión Looking Forward, con sus viejos colegas Crosby, Stills y Nash, donde otra vez lo acusaron de guardarse sus mejores canciones y sabotear el proyecto pero como bien dijimos, a esta altura del partido, con todo lo que nos ha dado, Neil Young es completamente inimputable.




Escuchar en YouTube o en Spotify.




Chequear también:
Neil Young - Harvest
Bob Dylan - New Morning
Neil Young - Prairie Wind

viernes, 1 de julio de 2016

Video de la Semana: Mojave 3 - Breaking the Ice



Prefiero las canciones más... narcóticas de Mojave 3 (sobre todo las del gran Excuses for Travellers) pero de esta me gusta mucho el video.





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