miércoles, 21 de diciembre de 2016

Tim Rose - idem [4to. LP]


Lo más parecido a algo que lo acerque remotamente a la fama o el reconocimiento es en sí un hecho más bien confuso. “Morning Dew”, su canción más famosa, versionada por un millón de intérpretes y pieza casi obligatoria en los conciertos de los Grateful Dead, no es suya en realidad. Tim Rose la escuchó por Fred Neil, que tampoco era el autor, y grabó su versión en su primer disco de estudio del ‘67, agregó su apellido a los créditos, poniéndolo al lado del compositor; el cantante folk canadiense Bonnie Dobson, a quien dicen que no le gustó nada ver el crédito compartido y muy pocas variantes musicales con respecto al original.

Entre aquel primer disco y éste, también homónimo, pasaron cinco años en que el mundo cambió por completo, ni siquiera hace falta recordarlo. Por lo visto Tim Rose también cambió a la par y, a pesar de que no deja de lado su impronta folkie de cantautor, es claro que estaba con las antenas sintonizadas porque la música refleja una escucha atenta a los cantautores que habían surgido a principios de la década del setenta, a Led Zeppelin e incluso el glam de Bowie, Bolan y compañía aparece de soslayo en algún que otro tema. “You Can’t Keep Me” es la reescritura de "Morning Dew" pero revisitado a los días que corrían, uno o dos acordes, un entramado de guitarras y cuerdas, clima enrarecido sin llegar a ser mórbido o siniestro y el cantante casi recitando, acompasadamente. Vale la pena escuchar la versión que hace del tema de Lennon, aquel de la película Help!, “You’ve Got to Hide Your Love Away”, con un hermoso hammond bien al frente, convertido en una suerte de himno góspel, a pura elegancia. El otro tema archi-conocido de este disco es “If I Were a Carpenter” de Tim Hardin, que debe ser uno de los más interpretados -y muchas veces arruinado- de aquellos años iniciáticos… hay que decir que Rose hace algo muy interesante con la canción, dándole un tratamiento parecido al de “Dazed and Confused” del primer disco de Page, Plant y cia. Mark Lanegan grabó (casi treinta años después) “Boogie Boogie” en su disco de covers I’ll Take Care of You y al escuchar la original no es difícil entender el motivo de su inclusión en su idiosincrática selección. La voz es lo que más cambio en Tim Rose a lo largo de esos pocos años (que en aquel momento deben haber parecido una eternidad), está más cascada, ajada, se ve que hubo excesos y si bien perdió en rango, ganó claramente en expresividad, muy evidente en “Darling You Were All That I Had” y sobre todo en el tema del final, “Goin’ Down to Hollywood”.

Tim Rose ni siquiera está editado en CD y encontrarlo en su formato original no será tarea sencilla, habrá que probar con el oráculo posmoderno… ¿qué se le va a hacer?




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Chequear también:
Tim Rose - Through Rose Colored Glasses
Grateful Dead - Europe '72
Tom Rush - Wrong End of the Rainbow


jueves, 15 de diciembre de 2016

martes, 13 de diciembre de 2016

5 Canciones 5: Cornell Campbell, The Junipers, Driscoll & Auger, Melvins y Leonard Cohen


Stardust
Cornell Campbell
A pesar de que Cornell Campbell alcanzaría cierto nivel de éxito y reconocimiento un par de años después, acá, en su primer LP de estudio, el dueño de un falsetto envidiable, ya tenía dominio de lo que hacía, trabajando más que nada dentro de lo que se conoce como lovers rock. ¿Cuantas versiones hay de "Stardust" de Hoagy Carmichael? Demasiadas para ponerse a enumerar. Otra demostración cabal de que una gran canción se adapta perfecto a cualquier tratamiento.

Aparece originalmente en: Cornell Campbell (1973)

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Here Come the Winds
The Junipers
Si los Junipers fueran de los sesenta serían considerados sunshine pop (probablemente tendrían que ver con las producciones de Curt Boettcher). Pero son actuales y en todo sentido; la década del sesenta es un punto de partida, no es una banda que intenta sonar retro aunque sus influencias están evidenciadas. Este belleza de canción podría haber formado parte de Rubber Soul si "Norwegian Wood" fuese un tema de Paul McCartney.

Aparece originalmente en: Red Bouquet Fair (2016)


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Honey Bucket
Melvins
Uno de los tres cortes de difusión que tuvo Houdini, aparecido exactamente el mismo día que In Utero de Nirvana. Supuestamente Kurt Cobain "coprodujo" algunos temas pero el mismo Buzz Osborne se encargó de quitarle misticismo a la historia diciendo que "lo tendríamos que haber rajado del estudio, estaba siempre en un estado calamitoso y no ayudó demasiado". Lo que sí importa es el nivel de bestialidad y las cabalgatas metálicas que terminaron quedando registrados para la posteridad.

Aparece originalmente en: Houdini (1994)


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When I Was Young
Julie Driscoll, Brian Auger & the Trinity
Empieza a puro misterio, con Julie Driscoll sonando como el equivalente británico a Grace Slick de los Jefferson Airplane, acorde menor y clima siniestro. De a poco va apareciendo el teclado de Brian Auger y la intensidad va en paulatino aumento. Esto está a la altura de "The End" o cualquier zapada demoníaca de los Grateful Dead de fines de los sesenta ("Dark Star", "The Other One"). La nota que tira Driscoll al final es estremecedora.

Aparece originalmente en: Streetnoise (1969)


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Leaving the Table
Leonard Cohen
2016 será recordado como el año en que despegaron de los mortales dos grandes de verdad; David Bowie y Leonard Cohen. Los dos lo hicieron a lo grande, con sendos discos "de despedida" a modo de broche de oro de carreras irreprochables, los dos sabían que la parca los esperaba. Lenny lo hace a su manera, con clase, sobriedad y sentido del humor. Esta última una de sus facetas menos apreciadas, sobre todo para aquellos que siempre lo tomaron al pié de la letra. Grave error. Con Leonard Cohen siempre hay que leer entre líneas.

Aparece originalmente en: You Want It Darker (2016)


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lunes, 12 de diciembre de 2016

Video de la Semana: Dinosaur Jr. - Going Down



Uno de los discos del año, Give a Glimpse of What Yer Not, sin dudas.





jueves, 8 de diciembre de 2016

The New Pornographers - Twin Cinema


Un riff de guitarras distorsionadas medio al estilo Cheap Trick y unos ruiditos raros de producción que responden, en seguida entran las voces, armonizando, pegajosas, hay un buen puñado de pistas en la grabación, hay gancho y se nota. Cuando el tema frena un poco es cuando aparece algo que se puede categorizar como un estribillo, unos Beach Boys de la etapa de Sunflower y esos discos que pocos recuerdan hoy, pero revisitado y aggiornado a los tiempos que corren. Así empieza la canción que da título a Twin Cinema, el tercer LP de estudio de los canadienses New Pornographers, del 2005. Son algo así como una institución del power pop del hemisferio norte, con miembros que ya tenían un buen pasado a cuestas en esto de hacer música. A.C. Newman es el cerebro y el principal compositor pero también se destacan Dan Bejar que ahora la está pegando fuerte con Destroyer y nuestra heroína Neko Case, quien hace que uno se pregunte cómo hace para tener tiempo para todo, que todo le salga más o menos bien y para ser productiva y prolífica.

Desde Mass Romantic, el disco debut modelo 2000, ya les había ido bien y habían cosechado no pocas críticas favorables de quienes todavía creen que no todo está perdido. Con el siguiente, Electric Version terminaron de redondear la propuesta y acá la cosa ya parece del todo consolidada. La meta, el norte es claro de entrada; la eterna búsqueda de la canción pop perfecta y la exploración constante de las posibilidades dentro de los tres o cuatro minutos.

A pesar de que las influencias están a la vista y parecen a priori las de un millón de bandas, los New Pornographers son amantes indiscutidos, verdaderas enciclopedias de la música popular moderna, si en un tema suenan como una Electric Light Orchestra un poco menos ambiciosa en el siguiente te hacen acordar a los Fleetwood Mac de Tusk o Rumours o se pueden mandar con un himno generacional como “The Bleeding Heart Show” sin parpadear, en donde Neko Case despliega su admirable abanico de opciones vocales. Una de las cantantes más interesantes de los últimos veinte años sin dudas. Con un balance infrecuente entre virtuosismo y accesibilidad que la convierten en una rara avis.

Canciones, canciones y más canciones, con ideas novedosas, con vueltas de tuerca inesperadas y giros novedosos. The New Pornographers; la definición adecuada de la música pop verdadera de la era moderna. ¡Salud!





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Chequear también:
The New Pornographers - Brill Bruisers
A.C. Newman - The Slow Wonder
Zumpano - Look What the Rookie Did


miércoles, 7 de diciembre de 2016

Nick Cave & the Bad Seeds - I Had a Dream Joe


Nick Cave apareció en mi vida en esa etapa en que uno tiene más capacidad de absorción, puede digerir más música y esta queda ahí almacenada, convirtiéndose en huella indeleble. No sé cómo, la verdad que no me lo explico pero me compré unos ocho o diez discos de los Bad Seeds en una semana, sacrificando comida pero devorando música con la ansiedad de un obeso mórbido.

"I Had a Dream Joe" tiene algo muy especial, la base es acústica, las guitarras eléctricas están muy dosificadas y sin embargo rockea como diez mil demonios. En gran parte gracias a la batería arrolladora de Thomas Wylder. Otro gran acierto son los coros, en donde la voz de Blixa se destaca indefectiblemente.

TEMAZO.






Este tiene video oficial en YouTube.




Encontrala originalmente en:
La admiración de Cave por Neil Young hizo que para este disco contrataran a David Briggs para la producción. Supuestamente se burlaron de él mientras grababan porque fumaba porro y bailaba entre los músicos mientras grababan. Encima nunca quedaron conformes con el resultado. Henry's Dream figura cómodo entre mis discos favoritos de Nick Cave.
Henry's Dream (1992)





lunes, 5 de diciembre de 2016

Camper Van Beethoven - idem


Acá va una teoría; la falta de reconocimiento y el mote de “banda de culto” de Camper Van Beethoven se debe pura y exclusivamente al asombroso eclecticismo musical y lírico que exhiben. Al menos en sus primeros tres o cuatro discos. Siempre que cuesta clasificar algo, etiquetarlo, acomodarlo dentro de nuestros parámetros conocidos… mejor descartarlo. Fue básicamente el problema que siempre tuvieron, venían de la escena hardcore-punk californiana pero hacían ska, música hebrea, polkas y hasta se la jugaban con elementos árabes, muchas veces adentro de la misma canción.

La idea era cagarse de risa de todo, desafiar las convenciones y poner incómodos a los ortodoxos. Lo lograban y en ese sentido, la música de Camper Van Beethoven, sigue más vigente que nunca. En Camper Van Beethoven, tercer LP de estudio, aparecido originalmente en 1986, parecen redoblar la apuesta de Telephone Free Landslide Victory y II & III, los dos primeros discos. Se encuentran con la hija de Jerry Garcia de los Grateful Dead en “We Saw Jerry’s Daughter” en un punk rock a toda velocidad con pedal steel y se toman el atrevimiento de mofarse un poco de Led Zeppelin en “Stairway to Heavan (sic)”, una suerte de experimento de estudio de grabación con cintas al revés, cítaras y la mar en coche. Como si esto fuera poco, casi al final, hay una versión a medio camino entre irreverencia y respeto de “Interstellar Overdrive” del primer disco de Pink Floyd, The Piper at the Gates of Dawn. No todos los experimentos del disco funcionan perfecto pero el sentido del humor sano y un poco inocente hace que el mérito de intentarlo esté por encima del resultado conseguido. No faltan los chistecillos políticos de la mano de “Joe Stalin’s Cadillac”, un bluegrass rápido con violines para la ocasión o “We Love You”, que nos transporta a una persecución en un callejón de Marruecos o lo que te quieras imaginar, acá conocen al diablo, ven que toca muy bien la guitarra y lo invitan a sumarse a la formación. ¿Rock? Y… técnicamente esto es más rock que Humble Pie o cualquier grupo de guitarras y cortedad de miras de la actualidad. Esto no anticipa en absoluto a la banda que armaría el frontman Dave Lowery unos años después, los mucho más exitosos -y convencionales- Cracker, en la década siguiente, ni tiene mucho que ver con los discos de CVB que vendrían después, como el excelente Key Lime Pie, o el doble en donde versionan ENTERO Tusk de Fleetwood Mac.

Por supuesto que hubo varios que sí entendieron el chiste y la influencia de Camper Van Beethoven y sus tres primeros discos puede rastrearse en un buen puñado de bandas actuales. Pero de la forma que lo hacían ellos, de manera totalmente espontánea, con mucha onda y sin demasiados recursos técnicos, no lo ha vuelto a hacer nadie.




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Chequear también:
Camper Van Beethoven - Our Beloved Revolutionary Sweetheart
They Might Be Giants - Apollo 18
The Mekons - Fear & Whiskey

jueves, 1 de diciembre de 2016

Video de la Semana: Carca - Que preciosura esta locura



El corte promocional de Ouiea (¡gran título gran!), del 2009.





viernes, 25 de noviembre de 2016

Disco del Mes: The Move - Looking On


The Move
Looking On
1970










Fly Records / Capitol










martes, 22 de noviembre de 2016

The Byrds - The Ballad of Easy Rider


Vaya ejemplo de perseverancia lo de los Byrds. Para la época de este disco sólo quedaba McGuinn de la formación original, la que grabó Mr. Tambourine Man unos tres años atrás, inventando de paso el folk rock. En el medio pasó de todo, psicodelia de la mejor, peleas de todo tipo, expulsiones, productores indeseados, giras por todo el mundo con diferente nivel de éxito y reconocimiento de colegas. Pero lo cierto es que a fines de los sesenta no le vendían un disco a nadie.

Todo empezó con unas pocas palabras garabateadas en una servilleta: “el río fluye, fluye hasta el mar, para cualquier lado que el río fluya, ahí es a donde voy a ir”. Eso puso Dylan en lo que parecía ser el principio de una colaboración que al final no se dio, pero con eso tenían un buen punto de partida y de ahí viene el tema que da título, uno de los dos que fueron a parar a la histórica película con Peter Fonda y Dennis Hopper. Con mucho esfuerzo, compartiendo créditos, con un McGuinn dejando que los integrantes nuevos aporten canciones, más las versiones (otra vez Dylan, Woody Guthrie) hicieron este disco con un método que a priori no debería haber funcionado nunca. Pero funciona. Perfectamente.

The Ballad of Easy Rider no es el mejor disco de los Byrds y ni siquiera está un podio imaginario pero tiene varios méritos, es un disco tranquilo, reposado, modesto en sus pretensiones pero inmenso en su alcance, es un disco que sale adelante por oficio y profesionalidad, cantado  y tocado maravillosamente y muy a tono con lo que pasaba en la época, con aquellos discos de bajada a tierra como American Beauty de los Grateful Dead, bandas como Hearts & Flowers o Nitty Gritty Dirt Band e incluso el mismo Dylan que reapareció después de Blonde On Blonde y el mítico accidente de moto. Gente de unos treinta años que se daba cuenta que la vuelta a las raíces podía hacerse sin pecar de reverencia excesiva. Acá aparece por primera vez “Jesus Is Just Alright”, con un entretejido de guitarras muy bien pensado para combinar con una base rítmica que se luce por solidez y creatividad. Están las increíbles armonías vacales de “Oil In My Lamp”, la oda a un perro del nuevo bajista John York (“Fido”, con solo de batería incluído), el tema de orgullo “nosotros contra ellos” de Gene Parsons, “Gunga Din”, una de las grandes canciones de la última etapa de los Byrds.

Durante años fue considerado un disco menor dentro del catálogo pero hoy en día no son pocas las bandas que también reivindican este período de una de las grandes bandas de la década del sesenta y de siempre. Larga vida a los Byrds, indispensables. Siempre.





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Chequear también:
Mason Profit - Bare Back Rider
The Byrds - (Untitled)
Jerry Garcia - Garcia


lunes, 21 de noviembre de 2016

Video de la Semana: Low - Try to Sleep



El tema con que abre C'mon, del 2011, noveno disco de estudio de Low.





miércoles, 16 de noviembre de 2016

5 Canciones 5: Catherine Ribeiro + Alpes, Golden Smog, Mojave 3, Marconi Notaro y Gemma Ray


Alpes 2
Catherine Ribeiro + Alpes
Con cualquiera de los primeros discos de la francesa Catherine Ribeiro (tanto acompañada por Alpes como por BIS) podés musicalizar una película de terror psicólogico y conseguir algo realmente aterrador. En este verdadero aquelarre las voces recién entran al tercer o cuarto minuto, para ese entonces el clima de ensueño y mal viaje que crean te deja los nervios crispados, para cuando termina... mejor descubrí vos mismo qué es lo que te pasa al exponerte a estos freaks. Y no deja de ser la instrumentación clásica de rock...

Aparece originalmente en: Âme Debout (1971)

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Strangers
Golden Smog
Cuando ví The Darjeeling Limited de Wes Anderson lo único que más o menos me conmovió fueron las dos escenas musicalizadas respectivamente por dos de las grandes canciones de Lola... de los Kinks. De hecho las dos escenas parecen excusas para poner los dos temas enteros, uno es "This Time Tomorrow" y el otro este, "Strangers", claramente de la pluma de Dave Davies. Me gustó mucho escuchar esta versión muy respetuosa a cargo del supergrupo Golden Smog, cantada por Jeff Tweedy, de Wilco.

Aparece originalmente en: Another Fine Day (2006)


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To Hold Your Tiny Toes
Mojave 3
Después de Slowdive y antes de poner su nombre en la tapa, Neil Halstead hizo seis discos con Mojave 3. Puzzles Like You es el último LP de estudio bajo ese seudónimo y se diferencia un poco de los anteriores por haberle aflojado un poco al Valium, hay un poco más de velocidad, menos languidez. Pero a pesar de eso, la personalidad y el sonido de la banda están intactos a lo largo de la placa, sobre todo en esta canción bien rápida y nerviosa con algún que otro parentesco con Yo La Tengo o Stereolab.

Aparece originalmente en: Puzzles Like You (2006)


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Antropologica N°2
Marconi Notaro
La escena psicodélica de la ciudad brasileña de Pernambuco no era muy grande pero tenía varios tipos que vivían en una realidad paralela. Alçeu Valença, Geraldo Azevedo, Lula Côrtes, Zé Ramalho y Marconi Notaro, entre otros. Éste último hizo esta joya de música subacuática en la primer mitad de la década del setenta. Todos colaboraban mutuamente, algo parecido a lo que pasaba con La Pesada en Buenos Aires, Côrtes hizo la notable tapa de este disco. Esta joya de casi cinco minutos no es música de Brasil, es música del mundo o, mejor dicho, de otro planeta.

Aparece originalmente en: No Sub Reino dos Metazoários (1973)


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Hail Animal
Gemma Ray
¿Qué es esto? ¿Nick Cave cantado por una mina? ¿Björk sin el millar de pretensiones arty? ¿Spaguetti western cantado por una colegiala? Es todo eso y a la vez nada porque la inglesa Gemma Ray se las arregla perfecto para meter todo eso en su coctelera y salir con un trago de esos que terminan pidiendo todos en la fiesta. Buenas letras, un concepto de disco cerradísimo y esta es una de las canciones del año. He dicho.

Aparece originalmente en: The Exodus Suite (2016)


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lunes, 14 de noviembre de 2016

Madrugada - The Nightly Disease


Los noruegos Madrugada podrían tranquilamente inscribirse dentro de una tradición medio hereje que parte del blues y lo despedazan para ir a parar a lugares previamente inexplorados. Podrían juntarse con los Bad Seeds cuando todavía no le caían bien a todo el mundo, con los Soulsavers, ciertos discos de Depeche Mode, Gallon Drunk… gente que rara vez ve la luz del día.

La banda estaba compuesta por Sivert Høyem en voz líder, Robert Burås en guitarra y Frode Jacobsen en bajo, decidieron separarse (como corresponde) tras la muerte del guitarrista a fines de la década pasada. Ya tenían la personalidad completamente formada para la altura del disco debut, Industrial Silence, del ’99 y este, The Nightly Disease, es el que viene inmediatamente después, aparecido originalmente en el 2001.

El disco arranca de manera algo engañosa con “Black Mambo”, que sería más o menos lo que su título describe, una línea de bajo lenta y ominosa que nos introduce y nos hace descender al abismo pero de la mano, cuidadosamente. “Step into This Room and Dance for Me” ya nos zambulle de cabeza en el averno y debe ser la canción de invitación al baile más atemorizante de la historia de la música grabada, si se la mostraban a Paganini hubiera estado encantado de meter uno violines con los nórdicos. “Nightly Disease, pt. 2” es el primer momento en donde la pista se va llenando y algunos se van preparando para la danza, o mejor dicho el pogo en este caso. Esto sería una depuración del Nick Cave más rockero de la época de los primeros tres discos o de Tender Prey, pero acá hay originalidad, no es copia, no es pastiche, es cien por ciento creíble. “Lucy One” sigue la línea con el pedal de distorsión al rojo vivo y un ritmo raro, medio rengo, como para asegurarse de que no te pongas del todo cómodo, este es un trip de rock espacial en donde Spacemen 3 aprenden a reírse un poco y le prestan el micrófono a Lux Interior o a Kid Congo Powers para sacarle un poco de acartonamiento al asunto. “Hands Up – I Love You” es una relectura del R&B con una línea de bajo exquisita, sinuosa, como si los Stones de “Miss You” no hubieran querido de entrada sonar en todas las radios. En “We Are Go” se va todo al carajo y bien podría ser un tema de Mudhoney de la época en que se pusieron más psicodélicos, con un cantante más sensual que chillón y alborotador.

Para cerrar “Only When You’re Gone”… serían los Tindersticks en medio de una película de Sergio Leone. Muchas referencias musicales, todas bien mezcladas, para terminar sonando con personalidad propia. De eso se trata Madrugada. Buena música.




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Chequear también:
Madrugada - The Deep End
Gallon Drunk - You, the Night... and the Music
Moist - Mercedes Five and Dime

jueves, 10 de noviembre de 2016

martes, 8 de noviembre de 2016

The Who - Odds & Sods


Con todo este nuevo auge de los discos, en donde la gente paga precios ridículos por un LP original, la decisión salomónica a tomar muchas veces es la misma; ¿Compro el disco o la reedición en CD? El disco es lindo, tiene la tapa enorme, es un objeto de colección precioso pero… ¿suena mejor? Mas vale no entrar en esa discusión. Las reediciones en CD tienen la enorme ventaja de contar en muchos casos con libritos con notas, a veces muy valiosas. En el caso de Odds & Sods el dilema se resuelve fácil porque la reedición del ’98 agrega más de diez temas, yendo incluso tan lejos en la historia de la banda que hasta hay un single de cuando se llamaban The High Numbers (“I’m the Face”).

Casi no hace falta aclarar que Odds & Sods, aparecido inmediatamente después de Quadrophenia y compilado por John Entwistle, el historiador y archivista de la banda, no es un disco fundamental de la discografía… si no sos fanático. Si te gusta The Who, y se puede asumir que cualquiera que los entendió y se tomó el trabajo de digerirlos será un converso, este compilado es completamente indispensable, esencial. Vale recordar que Who’s Next iba a ser doble, con un concepto excesivamente ambicioso (por no decir delirante) que nunca nadie entendió aparte de Townshend, que todos esos temas que quedaron afuera son impresionantes y durante décadas se rastrearon como si del Santo Grial se tratase. Acá hay tres -un par más si contamos los bonus de la reedición mencionada- el poderoso “Naked Eye”, tema que tocaban mucho en vivo a principios de los setenta, la preciosidad filosófica de “Too Much of Anything” una de las baladas más efectivas de la pluma de Pete, cantada de manera sublime por el gran Roger Daltrey y “Pure and Easy” en donde se vislumbra el concepto que se barajó para el disco con los muchachos meando en la tapa. “Glow Girl”, en una versión ligeramente diferente a la que apareció en el extraordinario The Who Sell Out, anticipa lo que estaba a la vuelta de la esquina cuando en su coda entonan el inmortal “es un niño sra. Walker, es un niño” que se retomaría en Tommy. Más o menos de esa época es tambien el brillante “Little Billy”, con Keith Moon rompiéndola atrás de los parches, demostrando que su comprensión de las canciones que le ponían enfrente era simplemente única. El disco original terminaba a toda potencia de la mano de “Long Live Rock”, ideal para hacer guitarras aéreas. Entre los más destacados “temas nuevos” se puede citar la versión de los Stones de “Under My Thumb” cuando habían decidido grabar versiones para solidarizarse con la caza de brujas drogona que estaban sufriendo las Majestades Satánicas y la arrolladora versión de “Baby Don’t You Do It” de Marvin Gaye, otra oportunidad de lucimiento para Moon, que se vuelve loco sin perder en ningun momento el control.

Como bien dijimos, si te gusta The Who, te ponés la remerita con el logo y te hacés el mod, podés dejarlo pasar. Si los amás de verdad este disco es para vos.




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Chequear también:
The Who - Thirty Years of Maximun R&B
The Who - Meaty, Beaty, Big & Bouncy
The Who - Who's Missing

viernes, 4 de noviembre de 2016

Iron Maiden - Bring You Daughter to the Slaughter


¿Quién no escuchó Maiden en algún momento de su vida? Aunque sea de rebote, por algún compañero de escuela, los conoce todo el mundo. A veces cuando escucho cosas del tipo "pero no entiendo lo que dicen" pienso "bueno... que suerte la tuya" para casos como este y muchos más. Pero quien escuche a Iron Maiden por el contenido de las letras debería ser internado de urgencia.

Las virtudes de esta música son otras, el gancho, la fuerza, los gritos, la actitud... todo puede ridiculizarse al mejor estilo Capusotto pero... ¿hay algún género que esté excento de eso? Conocí esta perla de la mano de un grandes éxitos de esos que realmente no fallan, no me acuerdo cuál era. Yo haría mi propio compilado de Maiden, sería doble, tendría treinta temas y sería IMPLACABLE.






Este tiene video oficial en YouTube.




Encontrala originalmente en:
El primer disco "cuestionable" de la etapa clásica de la banda (de la etapa Blaze Bailey mejor ni hablemos) en su momento no le gustó a nadie y hoy en día tampoco es muy recordado, de manera un tanto injusta posiblemente.
No Prayer for the Dying (1990)





martes, 1 de noviembre de 2016

Judas Priest - Sin After Sin


A esta altura no hace falta decir mucho a la hora de hablar de Judas Priest, son famosísimos, no precisan introducción de ningún tipo, los amás o los odiás, es así de simple. Sin After Sin es el tercer LP de estudio, viene inmediatamente después de Sad Wings of Destiny, el disco con el que encontraron la personalidad, es el primero para un sello grande (CBS en UK y Columbia en USA) y es el primero en el que cuentan con un productor famoso, nada menos que Roger Glover, bajista de Deep Purple para quienes viven en Júpiter.

Sin After Sin está repleto de clásicos, empieza a toda máquina de la mano de “Sinner”, mucha velocidad, la voz de Rob Halford haciendo acrobacias, cambios de ritmo, solos de guitarra doblados… todo lo que tiene que tener un gran tema de Judas Priest, gran arranque. Sigue con una especie de rareza, una versión de “Diamonds and Rust” de Joan Baez, en donde prácticamente lo único que hicieron -que no es poco- es descubrir que la canción podía servirles y la tocan como si fuese de ellos, apropiación completa, digamos. La nota final de “Starbreaker”, cuando el tema se está yendo en fade, es oir para creer, Halford alcanzando una nota aguda que hace doler, uno de esos temas que hablan de viajes interestelares, que si no fuera por la música serían bastante embarazosos, pero la música acá es impecable, heavy metal cien por ciento, la definición del género si se quiere.

Después viene una balada que bien podría haber estado en un millar de disco de esta época, a mediados del setenta, “Last Rose of Summer” se encuadra en un subgénero que pronto abandonarían, probablemente para mejor, pero nadie puede negar que salen parados con decencia del desafío. En “Call for the Priest” tenemos una de esas letras sugerentes en donde Halford anticipa su salida del closet (cosa que sucedería mucho después), en el que algunos llaman “el secreto peor guardado de la historia del rock”, el tema anticipa en un buen puñado de años a discos como Screaming for Vengeance o Defenders of the Faith. Temazo. Por ahí estás familiarizado con la versión de Slayer del tema encargado del cierre, el enorme “Dissident Agressor”, que empieza con ese grito de águila y sigue con lo que podría considerarse uno de los diez grandes temas de Judas Priest.

Con Sin After Sin entraron a Estados Unidos y dieron el puntapié inicial de un ascenso meteórico, la conquista de la corona del rock pesado estaba a la vuelta de la esquina.




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Chequear también:
Judas Priest - British Steel
Iron Maiden - Killers
Saxon - Strong Arm of the Law

lunes, 31 de octubre de 2016

Video de la Semana: The Jim Jones Revue - Elemental



Little Richard en el siglo XXI. De la compilación de singles Here's to Save Your Soul.





miércoles, 26 de octubre de 2016

Disco del Mes: Sloan - Never Hear the End of It


Sloan
Never Hear the End of It
2007










Yep Roc Records










martes, 25 de octubre de 2016

Marissa Nadler - Songs III: Bird on the Water


En esta era en que todavía nos quieren hacer creer que los adelantos tecnológicos son para mejorar la vida, en que la gente con muchísimo talento pasa prácticamente desapercibida, con aquel argumento haragán de “todo tiempo pasado fue mejor”, hay artistas que se las arreglan para trascender y sobresalir contra todos los pronósticos. Sería el caso de Marissa Nadler, que si hubiera nacido unos años antes estaría a la altura de Joni Mitchell. Tiene todo lo que necesita una cantante femenina de sus características para ser apreciada en su justa medida; escribe sus propias canciones, tiene una voz muy particular que maneja con destreza y buen gusto, sabe crear cierto halo de misterio en torno a su figura y ya tiene lo que se puede considerar una carrera con varios aciertos.

Miss Nadler viene generando un boca a boca entre quienes todavía se preocupan por encontrar música nueva desde unos años, Songs III… como su título bien lo indica, es su tercer LP de estudio y apareció hace casi diez años, le valió no pocas nominaciones a esos premios que ya nadie se entera que existen y sale en las revistas y sitios web a los que acudimos los que todavía creemos que no todo está perdido. Se puede intentar describir lo que hace como una fusión interesante entre los primeros discos de Leonard Cohen (acá hace una versión exquisita del inmortal “Famous Blue Raincoat”), el folk inglés pagano o bandas del género más actuales como Espers -quienes le hacen de backing band a lo largo del LP- y el rock narcótico de Mazzy Star, de hecho su voz tiene una cierta similitud con la de Hope Sandoval. Ese rumor lento pero seguro se fue desperdigando primero en Europa, después de la salida de Saga of Mayflower May, su segundo trabajo de estudio, y con el tiempo también en Estados Unidos, su tierra natal.

En todas las canciones el acompañamiento es sobrio y espartano pero extremadamente bien administrado, una acústica por acá, una línea de sintetizadores que entra y sale de la mezcla, instrumentos de percusión raros que suenan dos o tres veces en toda la canción… todo al servicio de Nadler y sus etéreos arpegios de guitarra.
Como la inmensa mayoría de la mejor música esto podría haber sido grabado en el siglo XVII o en la década del setenta (del sigo XX, claro). Atemporalidad absoluta.





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Chequear tambien:
Marissa Nadler - Strangers
Sharon Van Etten - Are We There
Hope Sandoval & the Warm Invention - Bavarian Fruit Bread

jueves, 20 de octubre de 2016

5 Canciones 5: Danny Kirwan, Arco Iris, Flat Duo Jets, Gluecifer y James Carr


Misty River
Danny Kirwan
El gran borrado de la tormentosa historia de Fleetwood Mac (incluso más que el gran Bob Welch) tiene dos discos solistas muy buenos; Second Chapter y este, del '76. "Misty River" es un medio tiempo bucólico con unos sintetizadores muy de la época que por suerte no han envejecido tan mal como otros ejemplos. Tranquilamente podría estar en algún disco de Macca como Red Rose Speedway o Venus and Mars.

Aparece originalmente en: Midnight In San Juan (1976)

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La pastora de los peces
Arco Iris
De cuando Santaolalla vivía en comunidad y era un hippie de pelo largo. Pero era un hippie que estaba lejos de rascarse las pelotas y fumar porro todo el día. Y si lo hacía al menos no dejaba que su productividad aflojase para nada, al contrario, en este época le explotaba la cabeza y ya tenía ideas muy firmes al respecto de lo que su música debía ser. Inti-Raymi es la continuación natural del enorme -en más de un sentido- Sudamérica o el regreso a la aurora. "La pastora..." es uno de los temas de más fuerte raigambre folclórica del disco, cantado de manera sublime por la rusa Dana, líder espiritual de la banda.

Aparece originalmente en: Inti-Raymi (1973)


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Go This Way
Flat Duo Jets
Los grupos de música surf tienen la particularidad de ser tan ortodoxos que a los cuatro temas te querés pegar un tiro en las bolas. Demasiado respeto. Los Flat Duo Jets hacen música surf pero la mezclan con otros estilos como rockabilly y música de películas y todo les sale de bien para arriba. "Go This Way" es una anomalía dentro de este disco, una canción perfecta, redonda, de tres minutos y fracción, con arreglos de cuerdas suntuosos y cinemáticos. Suena como Nick Cave afinado o como si Lux Interior alguna vez se hubiese molestado en deprimirse o reflexionar.

Aparece originalmente en: Lucky Eye (1993)


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Here Come the Pigs
Gluecifer
¿Se acuerdan de los noruegos Gluecifer? Tenían un discazo del rock más sucio y rápido posible en aquel Head to Head Boredom, del '99. Pasó un lustro hasta que salió este y se ve que algunas cosas cambiaron. Sigue siendo lo mismo pero hay alguna que otra sutileza. No mucho, en realidad... ¿para qué arreglar lo que no está roto? Acá hay una intro atmosférica, densa, sabés que se va a recontra pudrir todo pero está bueno que no te tiren todo en la cara en los primeros cinco segundos de canción. Cuando explotan las guitarras uno dice "sí, rock & roll" moviendo el cuerpo al compás.

Aparece originalmente en: Automatic Thrill (2004)


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The Dark End of the Street
James Carr
Afghan Whigs, Richard & Linda Thompson, Lee Hazlewood, Frank Black como solista, Aretha, los Flying Burritos y hasta Diamanda Galas con Jon Paul Jones han versionado esta joya inmortal de la dupla compositiva Dan Penn / Chips Moman. Pero el mérito a la primera versión se lo lleva James Carr con su monumental -y muy sentida- interpretación. Esto es soul amigos, ni más ni menos.

Aparece originalmente en: You Got My Mind Messed Up (1967)


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lunes, 17 de octubre de 2016

Video de la Semana: Sloan - Everything You've Done Wrong



Del gran One Chord to Another, a esta altura un clásico. Hace poco lo estuvieron tocando entero por su aniversario, a veinte años de su aparición.





sábado, 15 de octubre de 2016

The Inmates - Five


Un intento por definir a los Inmates; banda de pub rock inglesa formada en los últimos años de la década del setenta, cuando el género tuvo su apogeo, a diferencia de varios de esa camada, tenían un talento innato para la melodía y el gancho pop. Tuvieron algo relativamente parecido a un éxito antes de sacar el primer LP de estudio, el fundamental First Offence, con una versión de “Dirty Water” de los Standells y después de eso nunca volvieron a besar las mieles del éxito. A pesar de eso la banda se mantiene hasta hoy en día con cuatro de los cinco integrantes originales.

Five, al revés de lo que el título podría implicar, es el cuarto disco de estudio, del ’84 y tiene la particularidad de contar con Barry Masters, el hiperquinético cantante original de los gloriosos Eddie and the Hot Rods y es la colección de canciones perfecta para prender fuego una fiesta. Bueno… una fiesta con la gente adecuada, de más está decirlo. Es -literalmente- un hit tras otro, una sucesión incesante de estribillos anfetamínicos, de canciones ultra pegadizas a un ritmo colocado y super bailable, como si los Stray Cats se olvidasen por un momento de ser tan respetuosos de la tradición o si en los dos discos de power pop de los Searchers no se hubieran olvidado casi por completo de que algo llamado punk rock estaba pasando por delante de sus narices. Es increíble que un disco como este, o como cualquiera de los cuatro primeros se podría decir, sea prácticamente desconocido, está a la altura de trabajos mucho más reconocidos y quizás se deba a la época; a mediados de los ochenta prácticamente nadie sonaba así.

El ataque sensorial de “Back On the Streets” suena a una evolución natural de los Hot Rods de Life On the Line o como si The Records no fueran tan obsesivos de los Beatles y los Everly Brothers. Este es un disco con bolas, con energía, podría entrar en la categoría power pop pero esto es más rockero, más poderoso, mas punkie. El solo de “Baby Say Yeah” es una demostración clara de que los tipos tocaban bien, que les “sobra máquina” y que hacen esto porque realmente les gusta. “I’m Think I’m Getting Over You”, el segundo tema, es una descarga de testosterona que por suerte no olvida que las chicas también tienen que ponerse a bailar, que esto no se trata de hombres sudados mirándose de reojo y si “Sister Jekyll and Hyde” no te hace mover la patita de manera inconsciente es porque te hace falta una inyección de vida.

Estás en una fiesta, ponés este disco y hay dos alternativas; se ponen a bailar todos desquiciadamente o se empiezan a mirar raro y no saben bien qué hacer. Si la opción es la segunda… andate. Rápido.




Bajalo de Soulseek porque no está para escuchar online que yo sepa.




Chequear también:
The Inmates - Shot In the Dark
Eddie and the Hot Rods - Teenage Depression
Dr. Feelgood - A Case of the Shakes

miércoles, 12 de octubre de 2016

domingo, 9 de octubre de 2016

The Clash - Capitol Radio Two


Hoy en día me hincha un poco las pelotas la pose de las fotos, los veo medio calculados. Pero los temas me siguen pareciendo bombas al cuerpo y la mente.

Cuando los conocí ya había escuchado a los Ramones pero esto era otra cosa, había mas búsqueda, más valentía musical, más géneros explorados, cuando me llegó Sandinista no entendí nada y London Calling me costó también. Tenía quince años.

Esto es un estallido de potencia, los riffazos de guitarra, Strummer sacadísimo y a la vez divertido, la intro medio infantil y lo que toca Topper Headon, haciendo exactamente lo que tiene que hacer. La letra, la verdad, nunca me interesó.







Escuchalo en YouTube.




Encontrala originalmente en:
Había salido como single pero se convirtió casi en seguida en algo difícil de conseguir. La volvieron a grabar con el título un poco cambiado y acá ya tocaban mucho mejor. Una de las bandas que más rápido evolucionaron. Admirable.
The Cost of Living E.P. (1979)





jueves, 6 de octubre de 2016

Varios - Total Lee! The Songs of Lee Hazlewood


Qué bueno debe haber sido para el maestro recibir este disco en sus últimos años de vida, con cierto sabor a revancha en el paladar, constatando que finalmente, el mundo entendió lo que tenía que entender. Alguien que tuvo veinte en la década del cincuenta de repente es héroe de pibes que nacieron cuarenta años después, que podrían incluso ser sus nietos. La famosa inmortalidad de la música trascendental se podría decir.

Para los verdaderos fanáticos Total Lee! es un hallazgo, una bendición, escuchar a Stuart Staples de Tindersticks haciendo una versión increíblemente respetuosa de “My Autumn’s Done Come” es casi conmovedor. Lee Hazlewood lo escribió en sus cuarenta y tantos, más o menos la edad de Staples a la hora de esta bienvenida versión, una reflexión que invita a pensar en nuestros años finales, cuando queda poca cuerda en el carretel. No hay grandes reinterpretaciones a largo del disco, esto es una muestra de respeto, en el mejor sentido de la palabra, hay arreglos diferentes, alguna que otra alteración en las letras pero acá la historia parece haber sido sacarse el sombrero. Pero con una pequeña / gran salvedad. La selección de canciones. La discografía de Lee Hazlewood es enorme, repleta de rincones oscurs, todavía hoy hay varios discos sin reedición en CD y
los LPs originales son prácticamente imposibles de encontrar, a pesar del reciente trabajo de rescate del sello especialista en reediciones Light In the Attic.
Pero es claro que quienes entran en el mundo de Barton Lee Hazlewood lo hacen con una zambullida a juzgar por la lista de temas. Jarvis Cocker de Pulp se reencuentra con su viejo guitarrista, el ahora exitoso como solista Richard Hawley y le dan una vuelta de tuerca a “The Cheat”, el segundo single de Sanford Clark, el que siguió al exitoso “The Fool”, cuando Lee todavía no había debutado como solista y se dedicaba a producir y componer. The Amazing Pilots agarran una vieja canción de una película que sólo había salido en Suecia y se despachan con “Soul’s Island”, una de las cumbres del disco y Stephen Jones con Luke Scott hacen una proveniente de The N.S.V.I.P.’s, probablemente el disco solista más recóndito de Hazlewood. Tampoco faltan las conocidas como “Summer Wine” a cargo del ex-Lemonheads, el blondo Evan Dando con Sabrina Brooke, quien imita a Nancy Sinatra sin disimulo. Calexico la rompe con “Sundown, Sundown” y los Webb Brothers se animan a darle un giro inesperado a “Some Velvet Morning”, sin duda el tema más versionado del oriundo de Oklahoma.

La guinda del postre viene de la mano del librito, con anotaciones individuales de cada una de las canciones por parte de Mr. Hazlewood en persona, quien se siente claramente halagado pero no puede con su genio y hace unos comentarios buenísimos cada vez que escucha algo que le llama la atención. Imperdible. Tanto para fanáticos como para recién iniciados.




Escuchar en YouTube o Last FM.




Chequear tambien:
Varios - Califia: The Songs of Lee Hazlewood
Lee Hazlewood - The LHI Years: Singles, Nudes & Backsides (1966 - 71)

Varios - This Is Where I Belong: The Songs of Ray Davies & The Kinks

lunes, 3 de octubre de 2016

Video de la Semana: Blixa Bargeld & Theo Teardo - What If



El ex-Einsturzende Neubauten y Bad Seeds cantando en italiano para una película.





miércoles, 28 de septiembre de 2016

martes, 27 de septiembre de 2016

5 Canciones 5: el sello Dawn


Hotel Room
Prelude
Claramente influenciados por Neil Young (en la edición US de este disco aparecía una versión de "After the Gold Rush") CS&N y el folk de la costa oeste, los Prelude podrían entrar en la bolsa de grupos como Eggs Over Easy o los magníficos Help Yourself pero tienen el indeleble toque inglés que los diferencia y caracteriza. "Hotel Room" ostenta envidiables armonías vocales, entre otras virtudes.

Aparece originalmente en: Dutch Courage (1974)

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White Eyes
Fruupp
¿Que hubiera pasado si los Fruupp hubieran sido ingleses o alemanes en vez de Irlanda del Norte? A lo mejor hoy en día estaríamos hablando de ellos como si fueran la gran banda perdida al mejor estilo Can, Amon Düül II o Cressida. A nivel merecimientos están por encima de grupos muchísimos más famosos de rock progresivo / sinfónico; tienen millones de ideas interesantes, arreglos raros e inesperados y cuatro discos de estudio de un nivel parejísimo. Los cuatro aparecidos en el sello Dawn, por cierto.

Aparece originalmente en: Seven Secrets (1974)


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Hall of Bright Carvings
Titus Groan
El nombre de la banda viene de la novela fantástica de Mervyn Peake, que algunos dicen que es mejor que El Señor de los Anillos. Tienen un sólo disco de estudio y es uno de esos "tapados" que vale la pena buscar. Folk inglés malvado, diabólico por momentos. "Hall of Bright Carvings" es la suite épica infaltable en donde la banda muestra lo que sabe. Son un poco más de diez minutos en donde pasa de todo. Imperdible.

Aparece originalmente en: Titus Groan (1970)


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The Seller of Stars
Donovan
Sin dudas el artista más famoso y recordado del sello, el gran Donovan Leitch editó dos discos a través de Dawn; Open Road y éste, HMS Donovan, un disco doble para niños, muy ambicioso, casi completamente acústico, con letras de W. B. Yeats y Lewis Carroll (entre otros) y varias de su autoría. El disco fue un fracaso rotundo y hoy en día es uno de los discos más caros y difíciles de conseguir de toda su discografía. Vale la pena como cuadro aunque sea con unas ilustraciones increíbles en interior y exterior de la lujosa portada tipo gatefold en que venía envuelto el original.

Aparece originalmente en: HMS Donovan (1971)


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I Would Be Confesed
David McWilliams
McWilliams siempre será recordado en realidad por "The Days of Pearly Spencer", versionada por Marc Almond, The Avengers y hasta Ana Belén pero en Lord Offaly esta esta pequeña maravilla de cinco minutos y fracción, una interesante mezcla entre lo mejor de Dylan, misticismo celta y el primer Elton John, con una letra contemplativa y llena de ambigüedad culposa. Por si fuera poco tiene una coda de piano hermosa.

Aparece originalmente en: Lord Offaly (1972)


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jueves, 22 de septiembre de 2016

The Jazz Butcher - Cult of the Basement


A veces se podrían invertir un poco los roles o cuestionar los parámetros. ¿Qué es una gran banda? ¿Foreigner? ¿Styx? Esta es una gran banda, The Jazz Butcher, años y años peleando en el anonimato total, sin un mango, cargando equipos, auto-financiando las grabaciones, soportando burlas de colegas que de repente firman el contrato millonario eternamente esquivo. Pero estas son las bandas que no tienen nada que perder, que no tienen que responder a expectativas y suelen ser las que más satisfacción generan a la hora de ir a digerir cuarenta minutos de música no oída previamente.

Fueron, son y serán el vehículo para satisfacer los caprichos de Pat Fish, un tipo tan idiosincrático como Robyn Hitchcock, Mark E. Smith de The Fall, Martin Newell o cualquiera de los excéntricos británicos que se te vengan a la mente. Uno de esos tipos que desafían a muerte las etiquetas y clasificaciones, sobre todo porque para ellos ese tipo de cosas son minucias, no existen. Cult of the Basement es uno de los discos más interesantes de The Jazz Butcher (el mejor nombre para una banda de los últimos treinta años) por varios motivos; tiene sentido del humor pero tiene momentos de depresión post Valium muy dolorosos, tiene guitarras y rockea pero sabe irse al sobre con baladas apacibles, está muy bien grabado y mejor producido y es uno de los discos más variados desde el punto de vista estrictamente musical.
Empieza de manera un tanto engañosa con un instrumental (“The Basement”) pintoresco que tiene poco que ver con lo que se viene pero logra captar la atención e inmediatamente es seguido por uno de los grandes temas de Fish; “She’s On Drugs”, ironía, melodía, gancho, más ironía… uno de esos temas que deberían haber sido hits en un mundo un poco menos pedorro que el que en realidad habitamos. A partir de ahí el disco muestra sus verdaderas intenciones con temas valientes y descarnados como “The Onion Field” y “Pineapple Tuesday” pero en ningún momento deja que la parte lírica desvíe la atención de lo que pasa musicalmente, en realidad hay una alianza muy bien hecha. Después está “Mr. Odd”, una canción pop enorme desde donde se la mire, los coqueteos shoegaze de “My Zeppelin” e incluso la intro flamenca de “Turtle Bait” ya casi al final.

Un cantante que desciende directamente de Bowie y que a veces recuerda de manera sorprendente a Luca, con una inteligencia que se demuestra en cada una de las decisiones del disco y una colección de canciones que se pueden relacionar con cosas existentes pero que no tienen mucho que ver con nada. ¿Qué más querés?





Escuchar online en YouTube o Spotify.





Chequear también:
The Jazz Butcher - A Scandal In Bohemia
The Jazz Butcher - Big Planet Scary Planet
The Jazz Butcher Conspiracy - Waiting for the Love Bus

martes, 20 de septiembre de 2016

Video de la Semana - Chainsaw Kittens - Pop Heiress Dies



Redd Kross + Cheap Trick + Jellyfish = Chainsaw Kittens.





viernes, 16 de septiembre de 2016

martes, 13 de septiembre de 2016

Paul Roland - Bates Motel


¿Vendría a ser un clásico ejemplo de niño eterno atrapado en el cuerpo de un adulto? ¿Un Peter Pan moderno? Por un lado sí y por otro no tanto. Hijo de escritores, Paul Roland creció estimulado y desde muy chico ya se apasionaba con las historias inmortales de piratas, degollados, hechizados y malditos varios. Sus discos como solista hacen referencia a la literatura que uno consume de niño y pre-adolescente; Dr. Jeckyll y Mr. Hyde de Stevenson, Sandokan, el ocultismo… todo lo que a uno deja de interesarle cuando aparearse pasa a ser prioridad. De todas manera uno se acuerda el resto de su vida con mucho cariño de todas esas cosas que te ponían los pelos de punta y te hacían agarrar un libro sin poder dejarlo hasta el final.

Ahí está la parte adulta de Paul Roland; es muy difícil hacer lo que él logra sin -aparentemente- el menor esfuerzo. Logra transportarnos a una suerte de nebulosa fantasmagórica sin edad, a un mundo que ya no existe y que poco tiene que ver con el de hoy, a una zona de confort relativamente incómoda en donde nos sentimos a gusto pero sentimos que en cualquier momento se puede venir abajo el castillo de naipes. ¿Cómo lo logra? Con un puñado de referencias literarias bien elegidas, sin pecar de intelectualoide pagado de sí mismo y haciendo uso de un puñado de recursos musicales hábilmente seleccionados. El tipo está muy lejos de ser un gran cantante pero lo que no le dio la naturaleza lo suple con un tono de voz amenazador, una expresividad e histrionismo admirables, una personalidad avasallante. La música varía en cada disco (el tipo es asombrosamente prolífico) pero no se aparta demasiado de lo que ya era en sus primeros LP de estudio, de aquellas joyas del rock británico excéntrico como Danse Macabre o A Cabinet of Curiosities, lo que podría llamarse ‘su período clásico’. Sería algo así como una mezcla entre Syd Barrett sin acordes pifiados con el Robyn Hitchcock más psicodélico, a eso le tenemos que sumar el punk menos panfletario de bandas como The Adverts o X-Ray Spex y de ahí se obtiene la alquimia musical de Mr. Roland.

Bates Motel es un disco relativamente actual que lo muestra en excelente forma, saludando a Alfred Hitchcock y Psicosis desde el título, apelando a lo que ya sabe pero llevándolo todo a un extremo más depurado, al borde de la caricatura pero sin cruzar jamás la frontera del ridículo. Empieza rockeando (de manera no muy convincente hay que decirlo) pero la cosa recién toma color de la mano de “Kali” y a partir de ahí nos enfrentamos al kaleidoscópico Paul Roland en uno de sus mejores momentos musicales. Dejemos que la música hable por sí misma de ahora en más…




Escuchar en Spotify o en YouTube.




Chequear también:

Paul Roland - Duel
Paul Roland - Gargoyles
Paul Roland - Pavane

jueves, 8 de septiembre de 2016

The Fleshtones - Destination Greenpoint


Si algún día hago una fiesta masiva me gustaría que toquen los Fleshtones, la banda ideal para una fiesta de gente a la que le gusta el rock. Son la definición perfecta del rock fiestero, garagero y ruidoso. ¿Cómo hacen para seguir haciendo más o menos lo mismo desde que empezaron sin quedar rídiculos? Ese es más o menos el misterio y la mayor virtud de los comandados por Peter Zaremba.

Esta joya es ideal para definirlos; tres acordes (los mismos de siempre, claro), velocidad, desparpajo, voz medio podrida y a los gritos y no mucho más que eso. No le sobra ni le falta nada y tiene todo lo que hace falta para quedar ahí, en tu mente, para siempre.







Escuchalo en YouTube.




Encontrala originalmente en:
Tienen más de veinte discos y todos tienen al menos cuatro o cinco hits-que-nunca-fueron-ni-serán pero Do You Swing? tiene al menos diez de esos. Mucho gancho, mucha energía, buen sonido, grandes canciones y hasta un cover de Led Zeppelin aullado a lo bestia por el guitarrista Keith Streng.
Do You Swing? (2003)





lunes, 5 de septiembre de 2016

Willie Nelson - Teatro


¿Cuántos productores hay en el mundo que puedan ser reconocidos casi de manera inmediata? ¿Cuatro, cinco… diez como una barbaridad? Nadie puede saberlo en realidad pero sí que es difícil lograrlo y Daniel Lanois lo consigue prácticamente cada vez que lo intenta. El tipo había sido el productor de varios de los discos históricos de U2 cuando Dylan lo llamó para su disco “regreso de las tinieblas”, el gran Oh Mercy, que aparece documentado con las palabras de Mr. Zimmerman en su inmortal autobigrafía Chronicles, Vol. 1. Parece que Lanois le había encontrado un sonido interesante a una música más bien tradicional y su teléfono empezó a sonar sin descanso. Lo llamó Emmylou Harris para el magnífico Wrecking Ball y Willie Nelson para Teatro, su disco de estudio número dieciséis millones. Y la alianza funcióno. Muy bien.
De Willie Nelson (por si alguien lo está leyendo en otra galaxia) se puede decir que inventó lo que se conoce como Outlaw Country; una música de raíces pero hecha desde el alma, a una buena distancia de la maquinaria destructora de personalidad que solía salir -y sale- de Nashville. Grabó una millonada de discos, todavía sigue activo y sin el menor atisbo de desgaste, tiene más de ochenta y vio caer a muchos colegas y amigos sin que se le mueva un pelo. Activo militante en post de la legalización de la marihuana (aquel viejo mito del porro en la Casa Blanca) e incansable buscador musical, como Elton John, alguien que no deja de escuchar las novedades y siempre está atento a los cambios de panorama.

Teatro funciona maravillosamente bien como LP y eso se debe por un lado a la producción característica de Lanois, al puñado de canciones nuevas que tenía Nelson guardadas para la ocasión, las viejas que decidió reflotar y la lista de invitados que se mantienen más bien al margen permitiendo que brille quien en realidad tiene que hacerlo. Escuchar la rumba “I Never Cared for You”, después de la ultra desértica apertura instrumental a cargo de “Ou Es-Tu, Mon Amour?”, es escuchar un tipo que sabe perfectamente lo que quiere, que genera una atmósfera a la hora de grabar y que, sin arriesgar del todo, sabe cómo estar inquieto dentro de lo que ya inventó allá lejos y hace tiempo. Así desfilan perlas como “Everywhere I Go” que haría derretir de envidia a los mismísimos Calexico o la apropiación que hace de “The Maker”, de la pluma de Lanois.
Cómo hace Willie Nelson para seguir sonando relevante es uno de los grandes misterios de la música popular moderna. Nosotros, mientras tanto, podemos disfrutarlo sin hacer tantas preguntas.




Escuchar entero en YouTube o en Spotify.




Chequear también:
Willie Nelson - Across the Borderline
Kimmie Rhodes & Willie Nelson - Picture In a Frame
Willie Nelson - Phases and Stages

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