sábado, 23 de junio de 2012

jueves, 21 de junio de 2012

Pulp - Freaks


¿Se acuerdan de Pulp? Los que tenemos entre veinticinco y cuarenta años no nos vamos a olvidar nunca de ellos. ¿Quién no bailó con los himnos supuestamente frívolos de Jarvis Cocker? Con "Disco 2000" y con "Common People", sobre todo. Resulta que esos temas, que en su apogeo servían para llenar casi cualquier pista de baile, resultaron ser agudísimas observaciones sociológicas, llenas de prejuicios y resentimiento de clase, de lascivia e ironía. Era Jarvis Cocker desplegando todo su histrionismo y su capacidad para hacer una historia del detalle que para la mayoría es irrelevante. Ya con "Babies" del disco que vino antes de Different Class se veía venir que la cosa no iba a ser flor de un verano. Con His ‘n’ Hers ya formaban parte de la crème de la crème del britpop, en una muy conveniente tercera posición detrás de Oasis y Blur. Ya habría tiempo para la resaca post-fama de This Is Hardcore, un disco excelente, oscuro y bastante incomprendido al momento de su aparición. Los flirteos con la fama del flaco larguirucho y desgarbado fueron erráticos; desde una irrupción -borrachísimo- en el escenario de Michael Jackson que le generaría publicidad de los dos tipos (pero publicidad al fin y al cabo) a poder acceder al ídolo/recluso Scott Walker para la producción del que sería el último disco de estudio antes de la más que lógica carrera solista; el infravalorado We Love Life. Veamos que se dice de ese trabajo de acá a cinco o seis años.

¿Y hubo vida antes de todo eso? Si. Mucha. Más de diez años de hecho. Diez años completamente erráticos, sin nada ni remotamente parecido a un éxito de ventas y/o reconocimiento. Diez años y tres discos de estudio que parecían más un proyecto de estudiante arty y pretencioso que una banda hecha y derecha. Y es que de eso se trataba, precisamente. Freaks, el segundo LP de estudio, muestra a un Jarvis Cocker casi llegando a la personalidad que más tarde se inventaría, con el personaje casi completamente delineado, ridículo, ácido, desbordado y sin miedo a experimentar, un poco por impericia y otro tanto por coraje. Las canciones son buenas también, muy post-punk, muy retorcidas, arranca con "Fairground" que es el equivalente a la versión de Brel de "Amsterdam" que hacía Scott Walker, con su correspondiente aggiornamiento generacional. Acordes menores, ritmo circense/demencial, pero claro… esto nunca iba a ser masivo. ¿A quién le importa? Está "I Want You" (¿Cuántas canciones hay con ese título?) y ahí ya es el Pulp que todos conocemos, el de esas baladas perdedoras, “te quiero para empujarte bien, bien lejos” dice la letra. Hay un eclecticismo casi esquizofrénico en el disco. Eclecticismo que más de uno podría tildar de falta de dirección pero eso no hace más que aumentar el carácter de curiosidad de Freaks, hay que ver cómo suena la voz en "Being Followed Home", a medio camino entre Ian Curtis y Robert Smith, con unos muy buenos arreglos de teclado para cerrar la atmósfera de paranoia enfermiza de la canción.

No vamos a decir que Freaks es una obra maestra ni mucho menos. Es un testimonio perfecto de una banda haciendo todo lo posible por ser diferente, por tener una personalidad propia, por agarrar y triturar las influencias en busca de una identidad. Tampoco van a faltar aquellos que prefieran estos discos a los de la “etapa clásica”. Razones no van a faltar.






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Pulp - It
Pulp - Separations
Jarvis Cocker - Further Complications


viernes, 15 de junio de 2012

5 Canciones 5: Neil Young

Broken Arrow

Acá mete mano el gran Jack Nietzche como productor para darle cierre a este disco y a uno de los mejores temas de la corta carrera de Buffalo Springfield. Neil Young tenía apenas un poco más de veinte años y ya mostraba evidentes signos de genialidad. Esto es una especie de mini-ópera sobre la vida, la muerte, el paso del tiempo y demás cuestiones trascendentales. ¿Que habrán pensado Stills o Richie Furay al ver que no podían llegarle ni a los tobillos a algo como esto?

Aparece o
rig
inalmente en: Buffalo Springfield Again (1967)

Running Dry (Requiem for the Rockets)

Todavía hoy toca en vivo tres o cuatro temas de este gran disco pero parece haberse olvidado de este. Nosotros no. Lento, oscuro, melancólico y con unos arreglos de violín gitano increíbles, mucho antes de Desire, de Dylan. Hay quienes dicen que este es un saludo a los Rockets, así se llamaba la banda que lo acompañó por primera vez acá y que después sería leyenda: Crazy Horse.

Aparece origin
almente en: Everybody Knows This Is Nowhere (1969)

Four Strong Winds

Otro disco relativamente olvidado cuando se habla del Neil Young más acústico y tranquilo pero que tiene un nivel similar (quizás mejor) a Harvest
, Prairie Wind, etc. Acá habla de amor y de lo que se consigue a través de una relación. La vocecita que se escucha haciendo coros es Nicolette Larson, nada que envidiarle a Emmylou Harris.

Aparece
originalmente en: Comes a Time (1978)

One of These Days

Un chistecito nunca viene mal. "Algún día voy a tomar coraje y le voy a escribir una carta larga a todos los buenos amigos que he conocido, uno de estos días y no creo que tarde mucho". ¿Qué mejor que una canción para agradecer? Y si encima la canción es hermosa... cierra por todos lados. Podríamos haber elegido cualquier otra de Harvest Moon, un disco enorme en su humildad.

Aparece or
iginalmente en: Harvest Moon (1992)
Love and War

Famoso por tomar decisiones raras, esta no es la excepción. Se junta con uno de los mejores productores (Daniel Lanois) y hace exactamente lo opuesto a lo que podríamos haber esperado. Un disco que es una catedral sonora construida solo con una voz y una guitarra. En esta reflexión espontánea, que hasta parece improvisada, lo único que debe haber hecho Lanois es apretar "rec". Atención especial para el riff estilo spaguetti western.

Aparece originalmente en: Le Noise (2010)





Video de la Semana: Butthole Surfers - Who Was In My Room Last Night?



Infernal tema y gran video de los Butthole Surfers. Aparece originalmente en Independent Worm Saloon del '93.


* Cortesía de la muchachada loca de The Hacienda.

domingo, 10 de junio de 2012

Paul K. & the Prayers - Saratoga


“Ellos nos enseñaron cosas que debemos hacer pero nunca nos dijeron cómo / Ellos dijeron que el amor alcanzaría para construir un muro / y nos enseñaron todo menos el dolor que trae / Te hace pensar si realmente importa / Pero las reglas que nos enseñaron eran todas inútiles / Y las historias que escuchamos eran todas mentiras”

Así empieza Saratoga, con "On the Floor", un verdadero manifiesto, las cartas sobre la mesa jugadas en la primera mano para un tipo que escribe con el corazón, que delata la falsedad y la cara podrida del tan mentado “sueño americano”. Acompañamiento parco, la voz partida al medio por una vida a la que no le faltaron elementos novelescos y la misma canción, al final, con el título y los arreglos cambiados. Paul Kopasz sabe que tiene un gran disco entre manos y no arruga frente al desafío.
El tipo las hizo a todas, estuvo preso, fue adicto a la heroína, viajó por el mundo y leyó y escuchó a los mejores; fanático de Borges y Walt Whitman, amigo fiel del gran Townes Van Zandt y una impronta que desciende directamente del canon de grandes compositores. Los de siempre, si, Dylan, Tom Waits, Lou Reed e incluso ilustres perdedores más recientes, como Paul Westerberg o Steve Earle. Con la pequeña / gran diferencia de que a Paul K. no lo conoce nadie, o casi nadie mejor dicho. Todavía no le ha llegado el reconocimiento masivo y eso que hace poco salió una película biográfica pero seguramente va a pasar, los buenos, a la larga o la corta terminan siendo descubiertos.

Además de renegar, de llorar, de abrir su corazón y de gritar grandes verdades a los cuatro vientos, el amigo Paul K. tiene una virtud que termina siendo indispensable; sentido del humor. No todo es color de rosa, eso lo sabemos todos, pero tampoco todo es tan negro y los Prayers son una banda de acompañamiento muy noble y que sabe divertirse. Sólo hace falta escuchar "They Just Don’t Make ‘em Like They Used to" para reírse cómplice ante esos coros gospel y esa letra irónica. O también está el country rock anfetamínico de "The Judge (On Judgement Day)" con su correspondiente pianito honky-tonk, este tranquilamente podría haber estado en Exile On Main Street o en alguno de los de Humble Pie. En "Artificial Heart" se despacha con otra canción de las importantantes, una canción de amor perdido de esas que conmueven, el tipo está herido y logra transmitirlo con convicción. Letra y música formando una gran alianza. ¿No es esa la premisa básica del buen rock? Hay una versión de Townes Van Zandt, casi al final del disco, una inédita que el texano jamás grabó, es "Harm’s Swift Way" y es la misma que eligió Rober Plant para versionar en uno de sus discos recientes. ¿Lo habrá escuchado Robert al amigo Paul K.? No parece descabellado si recordamos que el rubio de Zeppelin siempre fue un curioso investigador musical.

También, al final de Saratoga vuelve la canción que había empezado el disco, con la letra un poco cambiada, la banda demostrando categoría y con un Paul K. que dice algo así: “Me enseñaste que no todos los versos tienen que rimar / No hay necesidad de poner tu alma en cada línea / dijiste que la culpa era de Dios / mientras iba abandonando el juego / y el castigo es cubierto por el crimen / y la verdad, no suele estar en los carteles”. Amén.





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Bruce Springsteen - Nebraska
Townes Van Zandt - The Late Great Townes Van Zandt
Paul K. & the Weatherman - Love Is a Gas


lunes, 4 de junio de 2012

domingo, 3 de junio de 2012

Ramones - Subterranean Jungle


Cuanto que sabemos sobre los Ramones. Los que los amamos y quisimos enterarnos, ahí estaba (y está) toda esa información. Vimos los documentales, leímos miles de entrevistas, algún que otro libro y encima después… internet! Por supuesto que saber tanto sobre ellos tuvo sus contras. Los que crecimos pensando en la idea romántica de cuatro quijotes mongoloides enfundados en camperas de cuero, girando alrededor del mundo y evangelizando infieles con esa música invencible, nos llevamos varios chascos. Por empezar la hermandad nunca fue tal, nos enteramos que los tipos no se podían ni ver. Y eso no fue en la última etapa de la carrera, fue casi desde el principio mismo de la historia. También supimos que la falta de éxito de la que siempre renegaban nunca fue tan así; está bien, no vendían como Captain & Tenille pero les iba bien, hacían giras muy austeras y los músicos los adoraban.

Con toda esa data a mano nuestros héroes de la adolescencia no quedaban muy bien parados que digamos. Sobre todo Johnny, el guitarrista fascistoide y ultra limitado (que encima no componía prácticamente nada) controlaba al grupo con mano de hierro, apenas si grababa en los discos de estudio. Solamente hace falta mirar los créditos de cualquiera de los discos que vienen de Road to Ruin en adelante para descubrir, en letra chica, a varias luminarias haciendo lo que se supone que cualquier guitarrista debería hacer. Pero sabiendo tanto también terminamos amando a los dos grandes próceres de toda esta saga: Dee Dee y Joey. Por empezar eran los dos compositores y letristas en el grupo. Los dos tenían serios problemas de adaptación en todo sentido. Sobre todo Joey que siempre fue altísimo y muy flaco, lento para contestar y que más tarde se supo que tenía esa enfermedad llamada trastorno obsesivo-compulsivo. La historia de ellos sirve para explicar porque el rock and roll salva vidas, modifica almas, hace que personas con serias limitaciones puedan salir adelante y que -como si fuera poco- se lleven a la cama alguna que otra chica linda.

¿Y qué se puede decir de Subterranean Jungle que no se haya dicho todavía? Y… que lo necesitás. Que lo tenés que tener como a cualquiera de los otros discos de los Ramones. Si los entendiste y si los querés te hace falta. Ellos hicieron discos piojosos, pero incluso en los más flojos siempre se las arreglaron para meter, como mínimo, cuatro temazos indiscutibles. Y Subterranean... tiene más de cuatro, tiene varios más. Acá está un “tapado” de Joey que es "Everytime I Eat Vegetables It Makes Me Think of You", en donde las guitarras hacen bastante más que en un “tema promedio” de Ramones. Está el manifiesto punk-tardío de Dee Dee en "Somebody Like Me" y también tiene "In the Park" y "Time Bomb". Los clásicos son "Outsider" (también de Dee Dee) y "Psycho Therapy" que tenía ese video que era más Ramones que… los Ramones mismos. Joey brillaba mostrando -otra vez- su costado tierno y sentimental en "My-My Kind of a Girl" y como de costumbre no faltaban las versiones que nos hicieron ir a investigar a todos. Hay que admitirlo. Estaba "Time Has Come Today" de los Chamber Brothers, para el que también hicieron un video en una iglesia, de esos que de tan malos terminan siendo buenos. Abriendo la placa está también "Little Bit O’ Soul" de The Music Explosion en donde le rinden tributo a la música bubblegum que tanto adoraban y lo mismo pasa con "I Need Your Love". ¿Punk? Bien, gracias.

Por último una anécdota que pinta a este grupo-leyenda de pies a cabeza. Cuando estaban decidiendo la lista de temas que iban a quedar en Road to Ruin, Johnny dejó afuera "Slug" una de las canciones a las que Joey le tenía más confianza. El pobre Joey en vez de discutir la decisión salió corriendo ofendido a llorar en soledad. Por suerte terminó apareciendo en All the Stuff, Vol. 2. Gracias Joey.






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Ramones - Pleasant Dreams
The Replacements - Tim
Hüsker Dü - Candy Apple Grey

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