miércoles, 29 de junio de 2011

The Guess Who - American Woman

Horacio "Bombacha" Embón, el Cronista Exaltado

Canadá tiene una magia que a veces olvidamos. No me voy a poner a enumerar a gloriosos músicos de este país del norte, porque no me viene en gana, pero me resulta curioso el hermetismo que ha sabido tener la industria para muchos de estos. Es por eso que cuando pensamos en Canadá, nos da un poquito de frío en el pechito.

En este caso me compete hablar hoy de los Guess Who. Uno de los grupos de rock más grandilocuentes, inefables, rutilantes, descollantes y a la vez más olvidados de la tierra del hockey sobre hielo. Una banda de esas que vale la pena seguir discográficamente y que nunca dejará de sorprendernos.

Ya de prima, estamos hablando de un disco que reeditado 30 años después, trae en sus notas internas una especie de reconocimiento al muerto de Lenny Kravitz, careta como pocos, que se encargó de revitalizar el buen nombre de esta banda haciendo una versión traída de los pelos del tema que abre este disco. Una canción que la conoce hasta el portero de Mirtha Legrand: y todo gracias al bostero de Lenny.
Si bien esto es un dato meramente anecdótico, focalicemos en la calidad musical de esta placa salida allá por los años '70, que cuenta con un Burton Cummings con el pelito así, bien a la moda, pero con la garganta llena de acero. El pasado de canciones del tipo "These Eyes" quedó atrás. Quedó atrás la ingenuidad del hippie que creía en un mundo mejor. Por el contrario, esta placa demuestra tensión, bronca y siendo así las cosas se encargaron de meter el tema "No time" (también editado en la placa Canned Wheat) como continuación del primer tema, para batirte en la cara que "No hay más tiempo para vos, que andás buscando cosas buenas..." Y claro, 1970: año en que los Ducks se fueron a la "B". Año no muy bueno para Emilio Estévez, DT del equipo por entonces.

La podredumbre de esa voz gastada por la ingesta de esponjas metálicas cargadas de ácido, ahora se pone dulce en un tema tristón y oscuro para luego seguir con "No sugar Tonight", un temita donde -ahora sí- la banda toda vuelve a proveernos de una bella aventura acústica casi folkie con infinitas variaciones rítmicas para pasar luego a "969 (The Oldest Man)", un blues rock instrumental que para cualquier fan de los yeites pentatónicos puede llegar a ser una linda canción para chorear notas y bendings de a chorro y sin más. También nótese la entrada de la flauta traversa al final del tema: ideal para viejos panzones de 50, fanáticos de "La Grulla" Anderson.

Después de un rockazo asi, hay que bajar con algo, y nada mejor que la acústica intrínseca de Bachman, combinada con el buen gusto de toda esta banda que comanda Cummings con una de las mejores voces de la historia del rock 'n' roll. Sumale un par de solos endiosantes y tenés un tema que no puede mas que hacerte mover la melena (si tenés) de forma circular pero medida. Eso mismo te pasa con "When Friends Fall Out", si te corre al menos un poquito de sangre en las venas. Habiendo dicho demasiado ya, me limitaré a decir que el tema que le sigue se llama "8:15" y es un punto algidísimo de este disco que no tiene puntos bajos, asi que imaginesé...

Son muchisimos momentos donde vamos a decir: "¡Cómo canta este tipo!" y es después del tema "Proper Stranger" que, dicho sea de paso, no hace más que agudizar ese sentimiento mientras acústica y eléctrica se complementan cual si fueran el jamón y el queso de un sanguche inagotable de rock y fuerza descomunal, para llegar al final del disco con un blues de armonica que directamente catapulta a Burton Cummings a los anaqueles de
los mejores cantantes blancos de blues, lugar compartido con Eric Burdon y Germán "El Mono" Burgos.

Para terminar y resumiendo: un disco irascible de guitarras y buenas canciones que no puede desilusionar a nadie que guste del buen blues, rock y folk de los primeros 70's.

Yo, Bombacha Embón, recomiendo comprar la reedición 30 aniversario que viene con un librito más que interesante donde Cummings nos cuenta track por track anécdotas variopintas de la composición de esta obra fundamental de rock, más un bonus track que podría no estar, pero que es un lindo regalo para fanáticos... si es que esta banda los tiene aún.




Chequear también:

- Eric Burdon & the Animals - Love Is
- The Doors - L. A. Woman
- Deep Purple - Fireball


lunes, 27 de junio de 2011

miércoles, 22 de junio de 2011

The Savage Rose - Your Daily Gift


Dinamarca no es un país que se caracterice por ser un gran exportador de grupos de rock. Pero como siempre hay excepciones a todas las reglas, el caso de The Savage Rose puede ser un ejemplo perfecto. Formados en los último años de aquella década definitiva y comandados siempre por la cantante Annisette y el compositor y multi-instrumentista Thomas Koppel, tienen más de veinte discos de estudio en su haber, todavía continúan en actividad hoy en día, después de infinidad de cambios de formación y son considerados verdaderos embajadores culturales del más chico de los países escandinavos.

Si hay un disco que puede considerarse “El Clásico” de Savage Rose es el primero, el debut, también conocido como “El Disco Amarillo”, un paseo elegante por la psicodelia continental, lleno de canciones extravagantes, siempre con el buen gusto como denominador común. De modo que, aquellos familiarizados con ese clásico menor, estén preparados para encontrar algo diferente. Casi inmediatamente, en el '70, aparece este trabajo, Your Daily Gift, el cuarto LP de estudio, separado apenas por dos años del disco debut. Hay cambios, de todo tipo y se notan. Se notan mucho.

Primer canción… no podría empezar de forma más auspiciosa, de la mano de "Sunday Morning". Arranca como una balada de piano a la manera de las del Elton circa Honky Chateau, casi en seguida se transforma en un rock rutero a puro músculo y confianza que bien podría haber sido firmado por los Guess Who. Al final termina siendo una especie de góspel a puro coros, pompa y circunstancia. ¡Nada mal como para ponernos a tono! Pero lo que distingue a Savage Rose de un millar de bandas similares, sobre todo en la primer escucha, es su cantante, Anisette es única, tiene fuerza y le sobra expresividad, puede sonar como Etta James, Mahalia Jackson o Grace Slick a veces en una misma canción. Puede pasar con total comodidad del lamento al grito conmovedor sin parpadear y usa un vibrato en las notas más agudas de su registro que es quizás su marca registrada. ¿Lo mejor de todo? A diferencia de otros cantantes dotados técnicamente, ella nunca abusa y siempre pone su instrumento al servicio de las composiciones y no al revés, una tentación en la que muchos han caído.
Atención especial merece el intrumental "Tapiola", ubicado casi al final, es un tema extraño, retorcido, largo y atmosférico, un experimento sonoro digno de Brian Eno, con sus picos y sus baches. Podría haber estado tranquilamente incluído en Another Green World.

Your Daily Gift es un disco muy a tono con la época, de “bajada a tierra”, tiene poco que ver con las incursiones psicódelicas de la primer etapa del grupo. Los discos en esta vena de los Grateful Dead o de Jefferson Airplane tienen un sabor particular que los asocia en seguida a su lugar de procedencia y lo mismo pasa con Savage Rose. Así como en los discos de Estados Unidos de la primer mitad de los setenta había mucho country y en los ingleses folk, acá hay sonidos europeos difíciles de identificar pero que le agregan personalidad a la propuesta. ¡Buen provecho!





Chequear también:

The Savage Rose - Travelin'
Shocking Blue - 3rd Album
It's a Beautiful Day - Choice Quality Stuff


domingo, 12 de junio de 2011

5 Canciones 5: H. P. Lovecraft, Burning Spear, Jason & the Scorchers, Wildhearts y Papercuts

At the Mountains of Madness
H. P. Lovecraft
Pocas canciones tienen tanto que ver con su título como esta, del segundo y último disco de estudio de los ultra psicodélicos H. P. Lovecraft. El título traducido sería "En las montañas de la locura".
Son cinco minutos de experimentación sonora al menos diez años adelantada a su época. Empieza con unos teclados rarísimos que pasan de un parlante al otro y ese es solo el comienzo de esta odisea espacial. Las voces tienen mucho que ver con el sonido de la costa oesta de Estados Unidos (aunque ellos eran de Chicago) pero la música y el clima generado es cien por ciento propio.

Apare
ce originalmente en: H. P. Lovecraft II (1968)

Hot Nights In Georgia
Jason & the Scorchers
En el segundo EP de los Scorchers, más precisamente, empezando la cara B del disco, se encuentra esta maravilla, este sacudón de rock fiestero. Si los Flying Burritos siguieran al pie del cañón y le hubieran prestado atención al punk-rock prodrían haber sonado así tranquilamente. Letra dylanesca, velocidad, precisión y onda, sobre todo mucha onda. Vale decir que Fervor empezaba con una frenética versión de "Absolutely Sweet Marie" de Mr. Zimmerman, como para redondear la idea.

Aparece origin
almente en: Fervor [EP] (1983)

Love to You
Burning Spear
El gran Winston Rodney ya llevaba unos cuantos años de carrera y un buen puñado de LP's clásicos para el monento de Resistance, otro de sus trabajos escenciales. Los bajos de "Love to You" son lo primero que destaca, en uno de los últimos temas del disco, pero de repente la batería se cruza con el resto de los músicos, en un contratiempo totalmente atípico para el reggae, así y todo sigue adelante y hasta logra que el oído se acostumbre. Excelencia pura.

Aparece
originalmente en: Resistance (1984)

29 x the Pain
The Wildhearts
Esto sí que es genial. Una de esas canciones que hablan sobre amar el buen, viejo y querido rock & roll por sobre todas las cosas. Nombrando una por una a las bandas que siempre nos han quitado el sueño, citando partes de canciones clásicas en medio de un torbellino de guitarras y ganchos pop que le hacen honor a la tapa de este single. Sí, por increíble que parezca, esta maravilla de tres minutos quedó relegada al cuarto y último simple de Earth vs. the Wildhearts, el primer larga duración de estos ingleses.

Aparece or
iginalmente en: Suckerpunch [EP] (1994)

Just Another Thing to Dust
Papercuts
Otro solista que graba con nombre de banda (y van...), lo de Jason Quever es para sacarse el sombrero. Ya lleva cuatro discos de un pop sicódelico elaborado y muy sutil que por momentos recuarda a los mejores Zombies, los de Odyssey and Oracle. Pero no sólo de imitar se trata la cosa, en esta viñeta cósmica del tercer disco de estudio, el precioso Can't Go Back, Quever da sobradas muestras de talento. Como para seguir creyendo.

Aparece originalmente en: Can't Go Back (2007)




miércoles, 8 de junio de 2011

Roky Erickson - Gremlins Have Pictures


Lamentablemente, todavía es necesario hacer una breve introducción a la hora de hablar de Roky Erickson. Es que es una lástima que no sea más famoso aunque, pensándolo bien, también es comprensible. Cero demagogia, bastante mitología y mucho de leyenda viviente. Claro, es de esas historias que sólo le interesan a quienes suelen prestar atención a este tipo de cosas.
Roger Kynard Erickson, texano de nacimiento, tuvo un primer escarceo con la fama de la mano de "You're Gonna Miss Me", el primer simple de los inconmensurables 13th Floor Elevators, banda que supo ser pionera en esto del rock psicodélico. Pioneros también a la hora de hablar y defender el uso de las drogas alucinógenas y la expansión de la mente y las experiencias extra-sensoriales, dejaron en la historia tres discos indispensables.
Un arresto por posesión de marihuana derivó en una internación en un hospital neuropsiquiátrico que cambiaría para siempre la vida de nuestro héroe; al final de una larga estadía, luego de tres años, Erickson estaba de regreso pero ya no sería la misma persona.
Atrás había quedado la psicodelia y las instrucciones para “dejar el cuerpo atrás”, ahora era tiempo de exorcizar demonios personales. Esta vez en forma de vampiros, marcianos, martillos ensangrentados y zombies. The Evil One fue el testamento y la resurrección a grito pelado. Roky es uno de los grandes aulladores de la música popular, dueño de una voz poderosa que en esta época sonaba más afianzada que nunca.
Gremlins Have Pictures, otro paseo por las obsesiones habituales de Mr. Erickson, compila material grabado inmediamente después de aquel glorioso primer disco solista, más precisamente entre los años 75 y 82. A diferencia de la inmensa mayoría de este tipo de proyectos, en donde se trata de "armar un disco" a cualquier costo, este caso es una de esas excepciones a la regla. De hecho fluye sin problemas a pesar de que hay tomas en vivo intercaladas con canciones de estudio.
Para empezar nada mejor que "Night of the Vampire", uno de los grandes clásicos de su carrera solista y es un rock de guitarras de esos que no pueden fallar. Las bandas que lo acompañan en estos temas son tres diferentes pero todas se limitan a hacer lo que tienen que hacer; acompañar a un grande, pasando al frente sólo de manera esporádica.
Uno no puede menos que tomarle cariño a este hombre que entra a destiempo varias veces y se equivoca en los finales. Con una voz así y con canciones como "The Interpreter" o "I Have Always Been Here Before" es imposible escaparse del abrazo afectuoso de una música sincera al extremo.
¿Quieren más? Ahí está "Heroin" de Velvet Underground en una versión escalofriante, una verdadera relectura del clásico de Lou Reed y cia. También está "John Lawman", que es un ejemplo perfecto de síntesis en pos del mensaje: “Mato gente todo el día / canto mi canción / soy John Lawman” (algo así como Juan El Hombre de Leyes) es lo único que dice la letra. Este tema lo volvería a grabar en su disco de regreso, de la mano de los también texanos Okkervill River, aparecido a mediados del 2010.
Después de este disco Roky tuvo todo tipo de problemas, eternamente estafado por gente sin escrúpulos (ni vergüenza) que hicieron que su catálogo esté plagado de discos de pésima calidad y compilaciones no oficiales. Hoy en día, rescatado por gente que ni siquiera había nacido cuando los Elevators marcaban la senda, goza de un prestigio y una actualidad que sin dudas merece un grande. Un verdadero sobreviviente.



Chequear también:
13th Floor Elevators - Easter Everywhere
Roky Erickson - Don't Slander Me
Varios artistas - Where the Pyramid Meets the Eye: A Tribute to Roky Erickson





martes, 7 de junio de 2011

Video de la Semana: Soul Asylum - Cartoon


Si, si, esos... los de "Runaway Train". Esos mismos. Pero antes, de hecho dos discos antes de Grave Dancer's Union, esta joya apareció por primera vez en Hang Time del '88.

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