martes, 12 de diciembre de 2017

Por vida: A Tribute to the Songs of Alejandro Escovedo


Viene dando vueltas desde hace rato, ya con The Nuns, su primer banda fue telonero de los Sex Pistols en la nefasta gira yanqui que terminaría destrozándolos. Después formó Rank and File, con quienes hizo tres discos de estudio, entre ellos el fundamental Sundown, del ’82, que podría encuadrarse con Green On Red o los Long Ryders en aquello que fue el retorno al rock de raíces con pibes que venían del punk. Después tuvo otras bandas de menor trascendencia como The Setters o True Believers (excelente rock de guitarras) incluso una vez empezada su carrera solista, allá lejos y hace tiempo con el magnífico Gravity.

A principios del nuevo milenio se enfermó de Hepatitis C y, como no tenía seguro médico… todos sabemos lo que pasa en Estados Unidos en esos casos. Por suerte los temas de Alejandro Escovedo siempre les gustaron mucho a sus colegas y ahí fue cuando fueron a ayudarlo, cuando más lo necesitaba. Se podría decir que este es un disco tributo a beneficio.

Algunos de los que dijeron presente son el interminable Steve Earle, que también hizo mucho por revivir la gloria que merecía Townes Van Zandt, la rompe con “Paradise”. Lucinda Williams se luce en el arranque con “Pyramid of Tears”, Calexico hace lo propio con “Wave”, un temazo de uno de sus grades discos, A Man Under the Influence y los Cowboy Junkies le dan su habitual tratamiento narcótico a “Don’t Need You”. El disco es doble y sin embargo no sobra nada, un signo evidente de la riqueza del catálogo de Alejandro Escovedo, uno de los escritores de canciones más honestos, descarnardos y creíbles de los últimos treinta años. Así desfilan también Los Lonely Boys rompiéndola con el tema que decían que le gustaba a Bush, “Castanets” y que Escovedo se negó a seguir tocando, Peter Case, ex-líder de los Plimsouls, canta “The End” y lo hace muy bien, los Jayhawks encaran sin miedo “Last to Know” y el enorme Ian Hunter le pone su cascada voz a otro de los temazos de Gravity, “One More Time”.

La lista, y vano intento de descripción, podría seguir un buen rato pero este disco doble -¡22 canciones!- no hace más que confirmar lo que muchos ya sabían; Escovedo es un letrista excelente, sus canciones conmueven y podría considerarse un “músico de músicos”, esos que nunca son del todo populares pero son reverenciados y admirados por colegas.




Escuchar online en YouTube o en Spotify.




Chequear también:
Alejandro Escovedo - These Hands
Buick Mackane - The Pawn Shop Years
Alejandro Escovedo - Real Animal



jueves, 7 de diciembre de 2017

Los Lobos - The Road to Gila Bend



Los Lobos fue la última "banda sísmica" en mi vida, la última que me modificó el ADN y me hizo replantear varias cosas, derribando prejuicios y taras que me impedían disfrutar de muchas cosas. Como casi todo lo que uno aprende, se puede aplicar a otros ámbitos de la vida misma.

La lección de Los Lobos es tan sencilla y modesta como trascendente y definitiva; sólo hay dos tipos de música, la que está hecha por amor a la música y la que no. La que está hecha por otros motivos, no importa cuáles; plata, mujeres, drogas... esa es la que no vale la pena, la que no merece un segundo de tu tiempo.

Este temazo lo tuve de cortina inicial durante un año en mi programa de radio y no me canso de escucharlo. Crazy Horse brindando con tequila y con los amplificadores en once.





Escuchar en YouTube.





Encontrala originalmente en:
Desde Kiko en adelante que hacen discos que podrían considerarse maduros, eclécticos... los tipos parecen estar de vuelta de todo. Y un detalle no menor; tienen la misma formación desde practicamente siempre: César Rosas, David Hidalgo, Conrad Lozano, Louie Perez y Steve Berlin.
The Town and the City (2006)





lunes, 4 de diciembre de 2017

AC/DC - Let There Be Rock


No vamos a hablar mucho de lo que fue y significó AC/DC porque absolutamente todo el mundo los conoce y bastante bien. Por lo menos quienes puedan llegar a leer estas líneas seguramente tienen una idea aproximada. Sí vamos a hablar de los años iniciáticos, al borde de la tan ansiada conquista mundial de los hermanos Young, a pasitos nomás, cuando todavía eran teloneros de gente como UFO o Cheap Trick. Particularmente de Let There Be Rock, tercer disco internacional y cuarto a nivel australiano.

Alguien merece ser rescatado del olvido y es George Young, el hermano mayor de Angus y Malcolm, había sido un miembro fundamental de los Easybeats, muy bien llamados “los Beatles de las antípodas” y había probado las mieles del éxito, por lo menos en Europa. Sabía de sonido, era productor, tocaba y muy bien muchos instrumentos y se sentaba al piano a testear, analizar y dar vuelta las canciones durante el proceso de composición de cada álbum. Con su también compañero en Easybeats, Harry Vanda, fueron pilares indispensables, sobre todo en los primeros años. Cuando tuvieron que cambiar de productor -para Highway to Hell- a instancias de Atlantic fue un sufrimiento y un duro golpe para la banda.

Let There Be Rock también tiene algunas particularidades históricas, es el primer disco que tiene el inolvidable logo, a pesar de que en Australia y algún que otro lado salió con otra tapa, y también es el último con Mark Evans en el bajo, antes de ser reemplazado por el histórico Cliff Williams. También es el primer LP en donde contaban con mucho equipamiento, todavía no eran millonarios pero llevaban una vida muy austera en la ruta, invertían lo que ganaban y dormían en pocilgas, completamente decididos a ser la banda más grande del mundo… estaban muy cerca de lograrlo, tenían mucho hambre de gloria y eso se refleja en cada una de las canciones. ¿Qué decir de los temas? “Go Down”, “Dog Eat Dog”, el impresionante tema que da título al disco, con una de las letras más logradas de Bon Scott, “Problem Child” ganchero, irresistible, bailable incluso, el oscuro “Overdose” y el final a todo trapo con “Whole Lotta Rosie”, el super clásico absoluto del disco, el que siguieron tocando en cada uno de los conciertos hasta el final. Rock and roll cuadrado y duro del mejor, sin vueltas ni pretensiones, palo y a la bolsa.

La conquista universal le costó a AC/DC la vida de uno de los cantantes con más carisma y personalidad de la historia de la música pesada. Entra Brian Johnson, sale Back In Black y el resto es historia más o menos conocida pero acá era cuando las papas ardían al fuego. El primer disco perfecto de AC/DC.




Escuchar online en YouTube o en Spotify.




Chequear también:
AC/DC - Powerage
Rose Tattoo - Assault & Battery
The Angels - Dark Room

viernes, 1 de diciembre de 2017

Video de la Semana: Tommy Keene - Places That Are Gone



Tommy Keene pasó a mejor vida hace unos días. Temazo de Songs from the Film, del '86.





lunes, 27 de noviembre de 2017

Disco del Mes: Nina Simone - High Priestess of Soul


Nina Simone
High Priestess of Soul
1967










Phillips










jueves, 23 de noviembre de 2017

Queens of the Stone Age - Villains


Mientras el oyente promedio de rock sigue desempolvando los mismos discos que escuchaban cuando tenían veinte años, mientras repiten pavadas como aquello de que hoy en día no hay nada nuevo que valga la pena, hay gente que todavía sigue confiando y haciendo cosas, moviéndose. La pregunta sería… ¿no será que ya están viejos? OK, no hay nada nuevo pero… ¿Cuál fue el último disco que te tomaste la molestia de escuchar con atención?

Este es un disco moderno de rock con todas las letras, tiene ideas nuevas, tiene fuerza, sangre y rockea muy duro, salvajemente por momentos. El chiste de la gacetilla de prensa es que lo produce Mark Ronson, productor estrella, su nombre ha figurado en discos de gente que no nos interesa para nada, que podría considerarse “El Enemigo” si se quiere. El tipo algo debe saber porque Villains tiene una identidad propia y suena excelente, hay que decirlo. ¿Hizo grandes cambios en Queens of the Stone Age? No, de hecho hay un parentesco con el anterior, con Like Clockwork. Sí hay algún que otro sintetizador o un pequeño truco de producción con las voces y los coros pero de ninguna manera es “El Disco Bailable” que algunos han encontrado, la identidad de la banda, está intacta.

Hoy en día Queens of the Stone Age está completamente atado a los avatares de Josh Homme, líder y alma mater de la banda, desde que decidió fletar a su ex compañero y amigo en Kyuss, Nick Olivieri, y el tipo está sediento, quiere más, de ahí la elección de productor posiblemente, sus nuevas poses, el auto-apodo, eso de Elvis Colorado ¿Alguien puede culparlo por querer vender más discos o llegar a más gente? Las canciones de Villains lo exoneran de cualquier acusación. “Fortress”, el primer tema “diferente” del disco, número cuatro en la lista, no deja de ser un tema de rock, acá no hay transa ni intentos de masividad, sí es un tema medio Bowie, de la época de Low o ‘Heroes’, oscuro y sórdido, con un clima parecido al del disco de Iggy Pop que produjo Homme hace poco, Post Pop Depression.

No es un disco de heavy metal, donde podrían haber estado metidos (tirando de los pelos) en los primeros dos o tres discos. ¿A alguien le importa eso todavía?




Escuchar en YouTube o en Spotify.




Chequear también:
Kyuss - Blues for the Red Sun
Queens of the Stone Age - Songs for the Deaf
Burning Brides - Anhedonia

martes, 21 de noviembre de 2017

miércoles, 15 de noviembre de 2017

The Doors - Waiting for the Sun


Una de esas bandas que está ahí, en la vida de todos desde siempre, que pasa por todos los estadíos; descubrimiento, indiferencia, cariño, odio, redescubrimiento y así sucesivamente. Los conoce todo el mundo, todos escucharon sus hits, esos temas que cuesta volver a escuchar por lo gastados que están, pero no muchos se han metido a investigar minuciosamente la discografía de los californianos. Hay hallazgos y sorpresas a lo loco.

Por empezar los Doors, a diferencia de muchas bandas de la época, no suenan a banda de los sesenta, los discos están muy bien grabados y la manera de componer y arreglar las canciones es prácticamente futurista. Uno escucha Kinks o los Beatles y los discos suenan de acuerdo al momento en que fueron registrados, con los Doors no. Atemporalidad absoluta, se podría decir.

Y después está Jim Morrison. Uno de los más grandes cantantes de rock and roll de todos los tiempos. Podés cagarte de risa de sus conatos poéticos, su imagen pública, la manera en que lo han pintado en ciertas películas y libros, pero no podés pasar por alto lo que es Morrison como cantante. En ese apartado es imbatible. Como Elvis o Sinatra, saca adelante las canciones más pobres o intrascendentes, él sólo con su voz, su voz contra el mundo.

Como detalle histórico se puede recordar que los Doors tenían material para dos discos antes de entrar a un estudio y de ahí es que se hicieron The Doors y Strange Days, para la altura de este, el tercero en discordia, tenían que hacer algo más difícil; ponerse a componer en medio de las giras, en el estudio mismo, bajo presión, drogados, en pedo y con todo el viento en contra. Cómo es que salen con un disco como Waiting for the Sun abajo del brazo es una especie de milagro rockero. Este disco tiene “Hello, I Love You” que no creo que a nadie la haga falta volver a escuchar en su vida y con ese empieza el asunto, de ahí en más agarrate fuerte para lo que se viene. La melancolía de “Love Street”, un temazo de la mano de “Not to Touch the Earth”, impresionante desde cualquier punto de vista, psicodélico, asfixiante, atemorizante, uno de los grandes temas olvidados de los Doors. ¿Qué banda tiene rellenos de la calidad de “Wintertime Love”? En este mismo disco están “The Unknown Soldier” y “Spanish Caravan” y si todo eso te parece poco termina con “Five to One”, uno de esos temas-manifiesto medio inocentes desde su perspectiva pero, otra vez, como Jim Morrison es un cantante de otro mundo, comprás, te lo crees.

Como prueba de que estaban escasos de temas, en los bonus de la indispensable reedición, no hay prácticamente nada, salvo el sobrevalorado “Celebration of the Lizard”, uno de los ejemplos de todo lo que no vale la pena en una banda que, cuando picaba alto, era impresionante. Casi siempre.





Escuchar en YouTube o en Spotify.




Chequear también:
The Doors - The Soft Parade
Ray Manzarek - The Golden Scarab
The Collectors - Grass and Wild Strawberries


lunes, 13 de noviembre de 2017

Video de la Semana: Sombrero - El errante



Del segundo LP de estudio, Sombrero II.





jueves, 9 de noviembre de 2017

Jane Weaver - Modern Kosmology


Uno de los discos mas comentados en lo que va del año ha sido Modern Kosmology de Jane Weaver y es entendible, esta es una grata sorpresa en más de un sentido. Pero Weaver está lejos de ser una artista nueva o de reciente aparición. Tenía una banda de brit-pop en los noventa, Kill Laura, después formó Misty Dixon y en su carrera como solista, que empezó a principios de la década anterior, ya lleva casi diez discos de estudio.

¿De qué se trata el asunto? De un disco moderno, producto de estos tiempos, definitivamente, con no pocas referencias al pasado, pero esto sólo se podría haber hecho hoy, las influencias que amontona (hay guiños por todos lados), el sonido, la producción, la manera de componer… pertenecen cien por ciento a la segunda década del siglo veintiuno.

Siempre viene bien algún anclaje para saber a qué nos atenemos, a ver si le dedicamos el valiosísimo tiempo que hace falta en los días en que no hay tiempo para nada… pero terminamos invirtiendo ese tiempo tan valioso en un puñado de idioteces insignificantes. Stereolab, sin dudas, la voz tiene un parecido muy evidente con la de Lætitia Sadier, usa inflexiones parecidas y el timbre se acerca mucho. Kraut-rock alemán de principios de los setenta, otro tanto, Can, Neu! sobre todo, que se podría decir que hoy son manual de consulta de muchos músicos a nivel mundial, se escucha en los ritmos monótonos e insistentes, en los pocos cambios de acordes y en las texturas de los teclados, los intereses cósmicos y las percepciones alteradas. Sería un verdadero disco de psicodelia moderna.

A diferencia de muchos discos que podrían inscribirse dentro de esta categoría, el de Jane Weaver tiene una variedad musical y temática que hace que funcione como disco, haciendo que fluya con naturalidad y que no aburra sin pegar golpes debajo del cinto, sin volantazos bruscos. Variedad, musicalidad, propuesta muy cerrada… ¿hace falta algún otro condimento?




Escuchar entero en YouTube o en Spotify.




Chequear también:

Jane Weaver - The Fallen By Watch Bird
Dirty Projectors - Bitte Orca
Björk - Medúlla


martes, 7 de noviembre de 2017

Captain Beefheart - Moonlight on Vermont



Inolvidable manera de conseguir un disco. Tenía un equipo de bajo bastante grande de un conocido al que nunca soporté. Al él no parecía interesarle mucho y estaba juntando tierra en mi casa hacía ya dos o tres años. En aquel entonces existía una cadena que te compraban objetos y electrodomésticos usados. Lo llevé.

Me dieron una miseria de plata, apenas me alcanzó para comprarme Trout Mask Replica, el primer disco que tuve de Captain Beefheart, el más difícil de desentrañar. Todavía hoy no puedo decir que lo haya develado del todo, cosa que sí me pasó con casi todo el resto de su discografía. ¡Cuanto que han robado de acá! Sobre todo Tom Waits, "robo" en el mejor sentido de la palabra. ¡Hasta el título!





Escuchar en YouTube.





Encontrala originalmente en:
No es mi caso pero éste el el favorito de muchos de los fans de Don Van Vliet y es entendible. Doble, ambicioso, larguísimo, para mi gusto los temas hablados le juegan en contra a nivel continuidad. Igual está lleno de favoritos; "Frowland", "China Pig", "Sugar 'n' Spikes", etc.
Trout Mask Replica (1969)





viernes, 3 de noviembre de 2017

Video de la Semana: B.R.M.C. - Ain't No Easy Way



¡Qué gran disco Howl! Tercer LP de estudio de Black Rebel Motorcycle Club. Este tema, en su momento, tuvo mucha difusión.





miércoles, 1 de noviembre de 2017

5 Canciones 5: Kilbey / Kennedy, Calamaro, The Moons, Renbourn / Williamson y Björk


Law of the Jungle
Steve Kilbey & Martin Kennedy
Para los fanáticos de Pink Floyd que hace rato se cansaron de comprar reediciones que no traen nada nuevo, de buscar en estafas como The Endless River o soportar las diatribas extra-musicales de Waters. Kennedy vive en Tasmania, al sur de Australia, aislado de todo y no quiere saber nada con salir a tocar los discos que hace con el líder interminable de The Church. Le manda los archivos, Kilbey hace las letras y se los devuelve cantados. El resto es poco menos que magia.

Aparece originalmente en: Glow and Fade (2017)

Escuchar en Spotify


Los aviones
Andrés Calamaro
Treinta y siete canciones. ¿Cuantos temas le sobran a Honestidad Brutal? ¿Diez? ¿Quince? En el último disco decente de Andrés, alias "El Salmón", antes del incendio definitivo, todavía tiraba perlas como ésta, un tango a su manera. Muchos puristas se han escandalizado por la manera de encarar la música porteña de Calamaro. A veces le sale y a veces no, él es el peor a la hora de editarse y debe estar rodeado de chupasangres y obsecuentes. Pero cuando pica alto está a la altura de cualquiera de los grandes.

Aparece originalmente en: Honestidad brutal (1999)


Ver / oir en YouTube


Jennifer (Sits Alone)
The Moons
¿Existe todavía en Inglaterra gente que se moleste por hacer canciones en el sentido Beatle / clásico de la palabra? Los pibes de The Moons por lo visto te dan la respuesta y de manera contundente. Podría haber sido un tema de Rubber Soul o The Who Sell Out tranquilamente. Acordes pensados en función de la composición (y no al revés), armonías vocales, cierto parentesco con The Coral, cierto idealismo pasado de moda -el video lo dice todo- pero mucho oficio de songwriter.

Aparece originalmente en: Fables of History (2012)


Ver / oir en YouTube


The Lights of Sweet St. Anne's
John Renbourn & Robin Williamson
Dos capos absolutos del folk inglés unen fuerzas para Wheel of Fortune, grabado en vivo en el '93; John Renbourn y Robin Williamson, de Pentangle y The Incredible String Band, respectivamente. Los dos tienen frondosas carreras solistas, mucho más largas y pobladas que sus estadías en esas dos bandas clásicas del género. Esto te lleva directo a los bosques de Sherwood, a Avalon, el Rey Arturo y su corte. ¿Game of Thrones? No, gracias, ya tengo vuelo en primera.

Aparece originalmente en: Wheel of Fortune (1993)


Escuchar en Spotify


It's Oh So Quiet
Björk
Más de veinte años tiene el segundo LP de estudio de Björk, Post, un disco que todavía hoy suena completamente moderno e inclasificable. "It's Oh So Quiet" es uno de los clásicos y te hace preguntarte si es en joda, si es irónico o si sólo está demostrando que puede meterse con cualquier género y salir bien parada. En este caso sería una especie de estándar de jazz retorcido, una big band de los cuarenta. El video es imperdible, otra muestra de que sí, por más que a vos no te guste, Björk es una genia.

Aparece originalmente en: Post (1995)

Ver / oír en YouTube




miércoles, 25 de octubre de 2017

Disco del Mes: Miles Davis - A Tribute to Jack Johnson


Miles Davis
A Tribute to Jack Johnson
1971










Columbia Records










viernes, 20 de octubre de 2017

Monsters of Folk - ídem


Supergrupos. Se puede polemizar un rato… ¿sirven para algo? ¿Aportan, valen la pena? O son simplemente músicos divirtiéndose y haciendo facha. En realidad el concepto es un poco anticuado si se quiere. Era muy común en la década del setenta, cuando músicos de bandas que se iban desintegrando se juntaban con otros en la misma condición y hacían un disco, a lo sumo dos, con resultados más o menos olvidables.

No es el caso de Monsters of Folk, dos vienen de Bright Eyes; Connor Oberst y Mike Mogis, está M. Ward que siempre fue solista y tuvo bastante éxito con el dúo chica / chico She & Him y por último Jim James de My Morning Jacket, una de las grandes bandas de los últimos años, continuadores de aquella “música cósmica americana” iniciada hace ya varios años por Gram Parsons con los Byrds primero y los Flying Burrito Brothers después.

Hasta ahora hicieron solamente este disco homónimo en el ’09 y, a diferencia de lo que suele suceder, Monsters of Folk es un gran disco. Tiene la gran virtud de unificar a tres compositores bastante diferentes entre sí, hacer que las canciones de cada uno formen parte de un todo uniforme, cohesionado. Quien conozca la obra de las partes separadas podrá detectar con relativa facilidad a quién pertenece en realidad cada una de las canciones, a pesar de los engañosos y democráticos créditos compartidos. “Whole Lotta Losin’” es claramente de M. Ward, es su habitual relectura del rock nerd de los cincuenta, Buddy Holly a la cabeza. El que sigue, “Temazcal” no puede ser de otro que de Oberst, quien en sus discos suele tener problemas de auto-edición y saca casi todo lo que compone, acá sale ganando. “The Right Place”, el que viene es de James, claramente, no sólo porque es el encargado de la voz líder, lleva su huella en todo sentido. Se deben haber divertido mucho grabando este disco y se nota, a pesar de que hay cierta melancolía inevitable viniendo de quienes viene, el disco tiene una onda festiva y jodona que lo diferencia de los trabajos por separado de los miembros. En el medio hay temazos como “Losin to Head” o el encargado de abrir, “Dear God (Sincerely M.O.F.)” e incluso los rellenos no son evidentes, por oficio, por estar hechos con ganas y grabados con todo lo que esta gente tiene a mano, que no es poco.

¿Los Traveling Wilburys de la era moderna? Ahí hay otro ejemplo de supergrupo que funcionó, que dejo algo más que unas buenas fotos de vejetes abrazandosé y sonriendo para la ocasión. Podría ser… ¿Por qué no?





Escuchar en YouTube o en Spotify.




Chequear también:
M. Ward - Transfiguration of Vincent
My Morning Jacket - It Still Moves
Bright Eyes - I'm Wide Awake It's Morning


LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...